Urdangarín, cuñado del rey Felipe VI, a un paso de la cárcel

MADRID.—El Tribunal Supremo condenó a Iñaki Urdangarín a cinco años y diez meses de prisión, lo que rebaja en cinco meses la sentencia que dictó en primera instancia la Audiencia de Palma, pero no le libraría de entrar a prisión, lo que sería un precedente, que un miembro de la familia Real purgue una pena en la cárcel.

El tribunal considera que está “acreditado” que el cuñado del rey Felipe VI aprovechó “la situación de privilegio de que disfrutaba como consecuencia de su matrimonio con una hija de quien era entonces jefe del Estado –el rey emérito Juan Carlos I—”, para que el gobierno de las Islas Baleares contratara al Instituto Nóos, que presidía el ex duque de Palma.
También mantiene la responsabilidad de la esposa de Urdangarín, Cristina de Borbón, como partícipe a título lucrativo en el delito de malversación y fraude de su marido, pero se la retira respecto del delito fiscal.

Esto se traducirá en que la hermana del monarca tendrá que responder, junto a su marido, a una pena económica de 136 mil 950 euros.
La decisión de cuándo tendrá que entrar a prisión el cuñado del rey Felipe VI, corresponde a la Audiencia de Palma de Mallorca.

Sin embargo, Urdangarín aún tiene una última opción de presentar un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional (TC) con una solicitud de retraso de la ejecución de la condena, con lo cual la Audiencia de Palma tendría que aguardar hasta que el TC resuelva.

Fuentes jurídicas señalan que es difícil que se produzca esta suspensión de la condena, porque no se han vulnerado los derechos constitucionales y porque el Constitucional tiene como criterio estudiar esas suspensiones cuando se trata de condenas inferiores a cinco años de prisión, lo cual no se cumple en el caso del ex duque de Palma.

Por unanimidad, el Supremo rebaja seis meses la sentencia de primera instancia al rechazar la comisión de un delito de falsedad documental que sí acreditó la Audiencia Provincial.

No obstante, le quedan como condena definitiva a Urdangarín por un delito continuado de prevaricación con malversación (dos años y tres meses); fraude a la Administración pública (siete meses), tráfico de influencias (un año) y dos delitos fiscales (un año de prisión por cada uno).

En cuanto al socio de Urdangarin, Pedro Torres, el tribunal le rebaja la condena de ocho años y seis meses a cinco años y ocho meses de cárcel por malversación, prevaricación y fraude a la administración. Le absuelve de los delitos de tráfico de influencias, blanqueo y falsedad.