TRIBUNA

Desbocados en busca de “La Grande”
Descubierto como ha sido por muchos, que la política en México es uno delos mejores negocios que no solamente deja excelentes dividendos, sino poder e impunidad para el latrocinio, a dos años de que las elecciones para presidente de la República se realicen, de los nueve partidos existentes en la escena política nacional, solo tres tienen la estructura y presencia necesarios para impulsar una candidatura competitiva rumbo al 2018.
De lo anterior, es deducible y perceptible que las campañas aún sin candidato, desde hace rato iniciaron. PRI, PAN y MORENA buscan posicionarse. El PRD que en sus mejores tiempos representó a lo más genuino de la izquierda, tras entregarse en los brazos del presidente Enrique Peña Nieto, desde el inicio de su gobierno, perdió la confianza de millones de ciudadanos que en otros tiempos le dieron vida y lo posicionaron como la tercera fuerza política nacional. Hoy, el otrora poderoso Partido de la Revolución Democrática, es un cascarón y caja de resonancia del gobierno priista de Peña Nieto y, por tanto, sin ninguna posibilidad de pintar en el inminente 2018.
Pero, …no nos desviemos, cuando estamos cerrando el 2016, todos quienes se sienten con méritos, capacidad, recursos e imagen dentro de los empoderados tres partidos de referencia, virtualmente andan desatados, unos más, otros menos, sobre todo los de Acción Nacional, que en su afán protagónico por lograr la nominación, hacia el interior, se están dando con todo.
En tanto que en MORENA ), Movimiento de Regeneración Nacional), ahí no hay duda: es un secreto a voces que su candidato a ´´la grande´´ será el tabasqueño, exjefe del gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador nadie en su sano juicio dentro de MORENA, se atrevería a cuestionar su derecho. No significa esto que no haya militantes en MORENA que reúnan los atributos que para una jornada de tal dimensión se necesita, simple y sencillamente, que desde la conformación de MORENA, en su cúpula, existió la idea y convicción de que Andrés Manuel, por sus atributos, carisma y simpatía nacional debe de ser quien enarbole la candidatura presidencial.
Por lo que hace al Revolucionario Institucional, a prácticamente un año y tres meses de que se inicie el proceso sucesorio de la Presidencia de la República, no hay en su escaparate una figura de acrisolado prestigio ético y moral que prestigie al PRI o –corrijo-, al nuevo PRI, que de nuevo solamente tiene el enunciado, porque sus prácticas de gobierno siguen siendo la incongruencia, la corrupción, la deshonestidad y la impunidad.
Muestra de lo anterior es Veracruz, con un gobernador prófugo, a salto de mata, huyendo de la justicia; otro tanto sucede con el de Quintana Roo. Qué decir del de Chihuahua, cuyo expediente concentra múltiples latrocinios. Y, el de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú quien como sus compañeros señalados, debe de ser sujeto de un proceso penal, una vez terminado de integrar el expediente acusatorio. A estas personalidades del nuevo PRI, agregue los nombres de los prófugos Tomás Yarrington y Eugenio Hernández Flores, cubiertos por el manto protector del gobierno de su correligionario Enrique Peña Nieto.
Sabido es que el brillo que en política se obtiene, la mayoría de las veces no es por los atributos que como tal se tengan, sino producto del grado de relación –y qué tipo de relación- tenga el personaje que busca el ascenso, con quien manda en el país, en el estado , en el municipio o en el Congreso. Así, de acuerdo a los viejos cánones dentro del sistema priista, el personaje a quien le correspondería enarbolar la bandera tricolor debería de ser escogido de entre Manlio Fabio Beltrones, del Congreso; Eruviel Ávila gobernador del Estado de México; el ‘’chino’’ Osorio Chong, de Gobernación o el ‘’hibrido’’ )PRIAN), José Antonio Meade, de Hacienda, quien lo mismo fue ministro –precisamente de Hacienda- del panista Felipe Calderón, que ahora del priista Enrique Peña.
Ante la carencia de un candidato con presencia y simpatía en el Revolucionario Institucional, como ha sucedido otras veces, el PRI y el PAN (PRIAN) junto con sus partidos satélite, el Verde, el PANAL y su aliado Televisa están promoviendo una alianza informal en documentos, pero formal en los hechos para construir la candidatura de Margarita Zavala. Adelanto de ello es la telenovela “La Candidata “que en horario estelar ya difunde.
En esa línea de compromiso se ubica el reconocimiento que recientemente entregó Enrique Peña Nieto al ex presidente panista Felipe Calderón en el marco de una ceremonia de corte académico en el Instituto Tecnológico Autónomo de México, lo cual no pasó desapercibido para los analistas del acontecer político nacional.
Así mismo, echada ya a caminar la maquinaria oficial para postular a Margarita Calderón como candidata del blanquiazul, esa misma maquinaria está operando para frenar las aspiraciones de otros miembros de la cúpula del PAN a obtener la candidatura, en competencia interna de ese partido. Así los está denunciando Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla quien lamenta que el Instituto Nacional Electoral le ordenó abstenerse de realizar durante las entrevistas que conceda a la prensa, expresiones que destaquen sus cualidades personales y logros de gobierno que puedan posicionarlo con fines electorales y afectar así la equidad en la contienda electoral.