TRIBUNA

Conflicto laboral. Río Revuelto, ganancia de pescadores

Por Isaías Colunga Morales

Hacía por lo menos 25 años que no se presentaba en Tamaulipas y en particular en Matamoros, un problema obrero patronal que pusiera en riesgo la estabilidad socioeconómica de la región, como sí los hubo años atrás, en ocasión de las revisiones contractuales, con el estira y afloja naturales en un proceso de negociación que, muchas veces, al no llegar a acuerdo los líderes sindicales con las maquiladoras, terminaban por estallar huelgas.

El régimen neoliberal que se instauró en México con Carlos Salinas de Gortari, hace 30 años, trajo como consecuencia modificar “a modo”, la política laboral que, como instrumento de mayor valía a favor de los empresarios, el gobierno, en amasiato con los líderes de la CTM y del Congreso del Trabajo, instruyeron a los secretarios generales de las 32 federaciones estatales, así como a los regionales –como aquí fue el caso con Agapito González Cavazos-, para que por ningún motivo se permitiera un estallido más de huelga, sobre todo en la industria maquiladora fronteriza. Las instrucciones al respecto salieron de la oficina de Fidel Velázquez Sánchez, dirigente de la CTM (columna orgánica del PRI), para que, a su vez, el entonces gobernador Manuel Cavazos las reiterara aquí, a González Cavazos y se cumplieran.

Dichas instrucciones se cumplieron cabalmente hasta hace diez días cuando repentinamente surgió un brote de inconformidad de obreros de cuatro o cinco maquiladoras quienes alegando incrementos salariales y “bonos compensatorios” para resarcir efectos negativos en el salario, más el aumento a éstos en función del acuerdo presidencial de duplicar el salario mínimo, empezaron a realizar “paros locos” sin que se haya detectado cabezas visibles como serían los delegados sindicales que se hayan atribuido los atentados; por lo menos no en la formalidad de la estructura de los mandos del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora, que tutela Juan Villafuerte y subalternos quienes ante la acrecentada presión entre las partes en conflicto, tuvieron que asumir responsabilidad ante el riesgo de que el problema escale y termine por paralizar la industria maquiladora de exportación.

En abono de la sospecha de que deliberadamente alguna o algunos con aviesos intereses esté(n) moviendo la “cuna del niño”, llama la atención porque sorpresivamente, durante más de 25 años los obreros no se atrevieron a protestar por los bajos salarios que en las maquiladoras se les estuvo pagando, con el beneplácito de sus dirigentes, independientemente de que también permitieron dar marcha atrás claudicando a conquistas obreras como la semana de 40 horas con pago de 56; reducción de vacaciones, primas y otros derechos de previsión social, con lo cual traicionaron a los obreros miembros del Sindicato, hoy, de la noche a la mañana brota la inconformidad. ¿Quién está atrás de todo esto?

Acaso es estrategia de la mafia del poder nacional, estatal o regional para desestabilizar al gobierno de la Cuarta Transformación, son entes del gobierno del estado, pero, con qué fin. Enemigos encumbrados en el gobierno municipal interesados en sacar a Juan Villafuerte de la madriguera de la Iturbide y 12. Gente de MORENA que, oficiosamente trata de influir en los obreros en paro para manipularlos para fines personales o grupusculares, o es que realmente son los mismos trabajadores quienes están despertando, se sacuden de la modorra a la que durante más de cinco lustros fueron sometidos y que hoy, a la luz del nuevo gobierno aperturo y democrático se atreven a protestar y reclamar lo que les ha sido conculcado?

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

En previsión de que el río se salga de cause, el gobierno del Estado, ya envió operadores políticos para contrarrestar la eventual intromisión de personeros extraterritoriales, en tanto que Carlos Aceves del Olmo, el cacaistle mayor del CEN de la CTM, envió a negociadores sindicales y políticos de alto nivel para poner fin al conflicto que, avizora como punto de negociación y por salud misma de la organización cetemista, la salida de Juan Villafuerte Morales, de quien se dice acusa estado de salud que cada día se le acentúa, lo que podría ser el argumento excelente de que deja el Sindicato, “por motivos de salud”………………………No obstante, enemigos emboscados que nunca faltan y que el mismo Villafuerte debe tener y que desean la dirigencia sindical, así como obreros que en el anonimato de los mítines, aventuraron que antes de irse del SOJOI, Juan Villafuerte tendrá que rendir cuentas muy claras de los millonarios recursos económicos que por concepto de cuotas pagan semanalmente los más de 45 mil obreros y que dan un monto aproximado a los dos millones de pesos semanales; pero que independientemente de ello, exigirían a auditores externos de algún despacho, realicen una auditoria a fondo…………………..En el mismo evento, recordaron que dentro del patrimonio del Sindicato, de lo que se conoce, están el rancho recreativo, contiguo al río Bravo, al oriente de la Ciudad, también la Clínica-hospital Guadalupe; el edificio de cinco pisos que actualmente ocupa la Universidad Juan José de la Garza, entre otros bienes. Veremos.