TRIBUNA

Sumisos 89 años, hoy se paran de pestañas

Por Isaías Colunga Morales

Desde el 1 de julio, fecha en la que el pueblo otorgó su voto de confianza a Andrés Manuel López Obrador para que rija los destinos de nuestro país los próximos seis años, la mafia del poder económico y político y los entes serviles que con ellos se niegan a reconocer que sus historias de privilegios, saqueos, corrupción e impunidad se acabaron, no han cesado en sus virulentas campañas de descrédito, de descalificación, de crítica descerebrada, lo que está generando polarización social entre éstos y quienes apoyamos la Cuarta Transformación Nacional.

Si bien es cierto que por la naturaleza del tema, la cancelación del aeropuerto en Texcoco generó toda suerte de encontrados comentarios entre simpatizantes de la cancelación del aeródromo y quienes defendían su continuación, un día sí y otro también, los enconos de quienes con razón el presidente electo, López Obrador ha llamado la mafia del poder, no han escatimado espacios ni medios para reprobar y desacreditar los proyectos de gobierno de quien aún no es ungido formalmente como presidente y ya le exigen como si fuera.

La mafia del poder político y económico de nuestro México se siente herida de muerte, pues son muchos los privilegios que perderán a partir del nuevo gobierno democrático y nacionalista que para beneficio de la mayoría de mexicanos, emprenderá acciones como la reducción y en algunos rubros, hasta desaparición de las jugosas comisiones bancarias, cuyos dividendos se fugan al extranjero, en virtud de que –salvo Banorte y dos o tres minoritarios-, todos los grandes son de capitalistas extranjeros y por tanto los miles de millones que de utilidades obtienen los sacan de México. Igualmente lloran porque se acabarán los contratos “a modo”, para construcción de las grandes obras de infraestructura; la ordeña al por mayor de Pemex y de CFE.

Asimismo, porque se le puso fin –en una primera etapa-, a las desorbitantes canonjías de la alta burocracia dorada que, entre amigos, parientes, recomendados y hasta amantes se llevaban más de cinco mil millones de pesos del presupuesto anual de la federación. Qué decir de los ríos de oro que corren por todo el sistema judicial, tanto en los estados como en los federales. También, el manejo discrecional de cincuenta mil millones de pesos que Hacienda entregó cada año y durante todo el sexenio de Peña Nieto a los gobernadores afines a los objetivos e intereses del Presidente Peña a quien no sólo toleraron, sino que de rodillas y en silencio le cantaban loas a sus políticas públicas, en su mayoría equivocadas y lo peor, deliberadamente para favorecer a la mafia.

Igualmente, se defienden a priori, como gatos boca arriba, atizándole a AMLO, vía campañas orquestadas, para que se vaya al baúl de los recuerdos, el escandaloso caso de empresa contratista internacional, Odebrecht; la “estafa maestra” en la cual estuvieron involucradas cinco universidades públicas; la sustracción de tres mil cien millones de pesos que indebidamente desvió el titular de la SEP, Aurelio Nuño, para beneficio político personal.

Por su parte, diputados y senadores del PRI y del PAN, aliados con los gobernadores panistas para tratar de evitar el reordenamiento de la estructura administrativa federal en los estados, oponiéndose en bloque a las designaciones que de delegados federales el presidente electo López Obrador, está haciendo, argumentando falsamente los gobernadores prianistas y sus compinches en el Congreso que con las designaciones de delegados federales, AMLO pretende conculcar la autonomía de los mandatarios estatales y subordinarlos a sus acciones de gobierno.
Comentarios y sugerencias al correo electrónico lisaias67@hotmail.com