TRIBUNA

Guillotina, también a privilegios en estados

Por Isaías Colunga Morales

La política de austeridad que desde ya empezó a permear en las estructuras parlamentarias y que a partir del primero de diciembre se hará patente en las de la administración pública federal y en el Poder Judicial de la Federación, también tiende a ser considerada en las de los poderes Legislativo y Judicial de aquellas entidades en donde el Movimiento de Regeneración Nacional tendrá mayoría en sus Congresos.
Tal consideración se desprende de las consignas que al respecto hizo en campaña y ahora como presidente electo, Andrés Manuel López Obrador a todos quienes en su momento juraron como candidatos de la coalición “Juntos haremos historia” a cargos de elección popular, así como a alcaldes, síndicos y regidores, mismos que en ese entonces aceptaron a fe ciega la consigna y aquellas de NO ROBAR, NO MENTIR y NO TRAICIONAR.
La punta de lanza del nuevo gobierno lopezobradorista, de filiación izquierdista ya está aplicando dichos criterios tanto en la Cámara baja como en el alta, en donde de entrada, se disminuyeron algunas prerrogativas, y muchas canonjías que hacían de los miembros del Congreso una casta divina, una burbuja dorada, una opulenta aristocracia, sin par en la república bananera de la pobreza y miseria de millones de compatriotas.
En tanto, en estados en donde los nuevos diputados ya asumieron funciones, como en Tabasco, en donde los de MORENA son mayoría, entraron con el machete desenvainado, realizando reformas a imagen y semejanza de los legisladores federales (que también son mayoría), de entrada, derogando en fuero constitucional al gobernador, alcaldes, diputados locales y a todos aquellos funcionarios de sello prianista que desde siempre gozaron del manto protector de la impunidad y que a la sombra de ello, se enriquecieron exponencialmente sin tener que dar cuentas a nadie.
Para ser consecuentes con la higiene que impone el gobierno de la Cuarta República, acordaron por unanimidad, también reformar la Constitución del Estado para reducir en un 50 por ciento las millonarias prerrogativas de que venían gozando los dirigentes de los partidos políticos y las mismas de los integrantes de esa nueva legislatura local que, dicho sea de paso, les asistirá el derecho de ser quienes fiscalicen y determinen lo procedente sobre las cuentas públicas que dejarán el gobernador y los presidentes municipales salientes.
En paralelo, está actuando ya el nuevo Congreso del Estado de Morelos que asumió funciones el primer de septiembre, cuyo nuevo gobernador, Cuauhtémoc Blanco, ganó bajo la coalición obradorista de “Juntos haremos historia”, en donde el congreso, es mayoritariamente morenista y por tanto, también preparan modificaciones sustanciales a la Constitución del Estado para llevar a cabo reformas similares a las de Tabasco, con el agregado de incluir la figura de revocación de mandato del gobernador y los alcaldes, si así lo demandan los ciudadanos.
Según ha trascendido en corrillos de Morena y del Congreso, así como comentarios en la fuente política reporteril en la CDMX, consigna de higiene en el cochinero de la corrupción e impunidad que durante décadas mantuvo el PRIAN en los estados que gobernaba, serán echados abajo mediante reformas que como en Tabasco y Morelos, serán aplicadas mediante las reformas constitucionales necesarias, en los de Chiapas, Puebla, Veracruz y en la CDMX que gobierna el PRD.
El próximo año, cuando se realicen elecciones en Tamaulipas, Baja California y Quintana Roo, en donde además de gobernador y alcaldes, también se hará del Congreso, los morenistas abrigan la esperanza de que ganarán todo, gracias al efecto lopezobradorista quien ya estará en función de Presidente y habrá emprendido las primeras grandes transformaciones en las políticas públicas, con resultados positivos para la mayoría de mexicanos, lo que habrá de generar más confianza en los potenciales electores y en esa medida, darán su apoyo a los candidatos de MORENA en las entidades mencionadas, además de Durango y Aguascalientes en donde solamente se renovará la gubernatura y las alcaldías.
Cuentas alegres hacen pensar que, para entonces, el partido de la Transformación Nacional estará gobernando diez estados de la República, todos alineados a una política progresista, afín a los intereses mayoritarios de quienes menos tienen, amén de llevar a cabo las modificaciones a las constituciones estatales para las reformas que pongan fin a los privilegios de los políticos y gobernantes que en la administración pública ven la oportunidad de hacerse de riqueza y poder público.
Veremos si no hay resistencias o traición, aún de algunos diputados, senadores, alcaldes, regidores, síndicos o de quienes lograron cargos dentro de las administraciones públicas, cobijados generosamente por MORENA, sin ser morenistas, pero con ambiciones que choquen con el ideario de NO ROBAR, NO MENTIR Y NO TRAICIONAR, así como con el Proyecto Alternativo de Nación. Veremos, veremos.