TRIBUNA

AMLO da vigencia histórica al 2 de octubre

Por Isaías Colunga Morales

Con el arribo del nuevo gobierno de filiación izquierdista que en breve presidirá Andrés Manuel López Obrador, se oficializa el reconocimiento al hecho histórico que significó el movimiento estudiantil de 68 y que los gobiernos prianistas se negaban a dimensionar social e históricamente como parteaguas en la historia del México contemporáneo.

El martes 2 de julio tuvimos el privilegio de atestiguar y participar en los dos eventos conmemorativos centrales en el zócalo y en la plaza de Las Tres Culturas en Tlatelolco, como parte de la agenda de los poderes legislativo y judicial, así como de las organizaciones civiles en torno a la conmemoración del 50 aniversario del acto represivo del gobierno de Díaz Ordaz, que segó la vida de cientos de estudiantes y el encarcelamiento y tortura de otros tantos maestros y también estudiantes que no fueron alcanzados por las balas, aquel fatídico 2 de octubre de 1968.

Los actos oficiales que tanto el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador como los integrantes de los poderes legislativo y judicial realizaron en eventos por separado, causaron sorpresa y el beneplácito de quienes por diferentes medios se enteraron, a lo cual en una primera reacción, no daban crédito, pues de hecho, a quien debió haber correspondido encabezar las ceremonias de honor a los Mártires de Tlatelolco, era al presidente Peña Nieto, sin embargo no lo hizo, porque el sistema de gobierno emanado del PRI, siempre conceptuó al Movimiento del 68 como actos vandálicos y de provocación al gobierno de ese entonces.

Habiendo sido ese movimiento social de trascendencia nacional, de filiación progresista, de izquierda, los integrantes de dos de los tres poderes federales que también lo son, históricamente también han legitimado al movimiento del 68, por lo que no es de extrañar a quienes conocemos la historia contemporánea de México, que el nuevo gobierno dé la dimensión social e histórica al Movimiento en mención, en el que mayoritariamente sus protagonistas fueron estudiantes universitarios, politécnicos, normalistas, así como intelectuales y maestros, quienes a partir de hoy fueron declarados héroes nacionales.

Por ello, la primera ceremonia conmemorativa fue el izamiento a media asta de la monumental Bandera en el zócalo de la CDMX, acto éste, presidido por representantes del Congreso Federal (diputados y senadores) y del Poder Judicial.

Por su parte, en lo que constituyó el evento central de la conmemoración, en la explanada de la Plaza de Las Tres Culturas, en Tlatelolco, precisamente en donde el gobierno masacró a los estudiantes, el Presidente electo, López Obrador honró la memoria de los estudiantes, maestros e intelectuales caídos la tarde noche del 2 de octubre, colocando una ofrenda floral, con una guardia de honor y un mensaje a la nación, precisando que en lo sucesivo, el Ejército Nacional no volverá a reprimir o masacrar al pueblo.

A dicho evento, acudió acompañado de sobrevivientes del fatídico 2 de octubre, así como de intelectuales y maestros universitarios, algunos de ellos, maestros de López Obrador, cuando cursaba la carrera de Ciencias políticas y administración pública, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Parte de ese ceremonial fueron también las sesiones solemnes que diputados y senadores realizaron y en donde tuvieron intervenciones en tribuna, legisladores como Pablo Gómez y otros que participaron en el Movimiento, teniendo además como invitados de honor al rector de la UNAM y al director general del IPN, quienes con su presencia sancionaron la proclama que de héroes nacionales se les dio a partir de hoy a los mártires de Tlatelolco.

Así mismo, develaron placas alusivas y conmemorativas al Movimiento, en las cuales se da testimonio de la capital importancia que su lucha tuvo para impulsar valores democráticos gracias a los cuales la izquierda logró arribar al poder político de las instituciones.

Por la tarde, a las 16 horas, previo a la marcha hacia el zócalo, enormes contingentes de preparatorianos, universitarios, politécnicos, maestros y simpatizantes de la sociedad civil, empezaron a llegar utilizando como transporte el Metro que, virtualmente vomitaba a cientos de marchistas quienes alimentarían las gruesas columnas humanas que desembocaron en la plancha del zócalo, en donde se reunieron aproximadamente cien mil personas.

En tanto, en las delegaciones políticas y administrativas de la CDMX, que coincidentemente a partir del primero de este mes a ser alcaldías, con sus respectivos concejales -regidores en el resto de los estados de la República-, los alcaldes se estrenaron realizando también las ceremonias conmemorativas de los Mártires de Tlatelolco. Igualmente lo hicieron por primera vez, en Guadalajara, Monterrey, Chilpancingo, Tuxtla Gutiérrez y en Villa Hermosa del 2 de octubre, mediante lo cual se les considera ya héroes nacionales.

Una vez que el Congreso de la Unión acordó realizar las acciones conducentes, con las cuales se legitima la oficialidad de la conmemoración de esa fatídica tarde noche en Tlatelolco. Comentarios y sugerencias al correo electrónico lisaias67@hotmail.com

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