TRIBUNA

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Cabeza y Chuchín reviven Esperanzas

*Sorpresas en la designación de funcionarios

*Honestidad, valor rector del gobierno de Chuchín

* Dos de Octubre, ¡No se olvida!

Isaías Colunga Morales

Tres eventos de singular trascendencia política y social tuvieron lugar este fin de semana en Tamaulipas: la asunción del panista Francisco García Cabeza de Vaca, a la gubernatura del Estado; la de Jesús De la Garza a la presidencia municipal de Matamoros y la elección del nuevo dirigente de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Rigoberto Guevara. Uno tras otro.

En torno del primero, la expectación mayor estuvo siempre centrada en quiénes serían llamados por el novel gobernador, para integrar el gabinete legal y ampliado, mismo que al darse a conocer reveló sorpresas y por tanto dejó sorprendidos. El segundo aspecto en el que centró su interés la clase política, pero también el pueblo, fue el contenido de su mensaje político, de sus acciones de gobierno, entre ellas, conocer si habrá “borrón y cuenta nueva” o aplicación de la justicia a los pillos que con Egidio, dejaron temblando a los tamaulipecos.

De los nombramientos de primer nivel, llamó la atención que por lo menos en alguno de los ministerios, el ex presidente municipal, Ramón Sampayo quedara fuera de la consideración del gobernador, en tanto que el ex diputado José Julián Sacramento -quien ante propios y extraños se estuvo promocionando periodísticamente como gente allegada al nuevo Sol, lo que resultó ser falaz-, por intervención de terceras personas y solo como premio de consolación, lo designó enlace con el gobierno de Nuevo León, en tanto que su declarado enemigo, Jesús Nader –de Tampico-, ex delegado del IMSS en Tamaulipas, ese sí, resultó favorecido con la Secretaría de Administración del nuevo gobierno. El único personaje matamorense del neopanismo en el que se fijó Cabeza para tomarlo en cuenta como ministro, resultó Héctor Escobar, dueño del próspero complejo educativo “Oralia Villarreal Guerra” (preescolar, primaria, secundaria, prepa y universidad).

Después de los nombramientos, lo de mayor interés resultó ser su decálogo de buenas intenciones, del que rescatamos la siguiente expresión sustanciosa: “..Sé que cambiar a un sistema político que ya llevado 86 años en el poder no es tarea fácil. Sé también que esto no cambia de un día para otro, pero lo que he pedido a mis colaboradores es que se sienta el cambio de gobierno, pero también el cambio de actitud. Asegurarnos que sea un gobierno diferente, cercano a la gente, honesto, responsable, sensible y, que se entienda: un gobierno humilde que llegue a cada rincón de Tamaulipas”.

Será en el transcurso de la próxima semana cuando quede debidamente conformado el primer nivel del cuerpo de gobierno y en lo que resta del mes, se habrá dado la renovación de todas las posiciones: subdirectores, coordinadores, jefes, delegados o representantes en oficinas fiscales, oficialías del registro civil, dependencias de procuración de justicia, etcétera, etcétera, más de mil 500 posiciones por repartir en los 43 municipios de la entidad, con sueldos muy sustanciosos.

Por lo que hace a Matamoros, igualmente, la misma expectación que había en torno del nuevo mando en el timón tamaulipeco, se dio aquí, con el arribo de Jesús De la Garza Díaz del Guante, en una ceremonia en la que la alcaldesa Norma Salazar Vázquez entregó los bártulos a quien con el voto ciudadano, logró llegar a la presidencia municipal.

Un evento festivo en el que las únicas caras largas percibidas eran las de la alcaldesa que se fue y la de sus colaboradores que también se fueron. En contraste, los alegres rostros de los que a partir de hoy, partirán el queso fresco en una administración pública que por el perfil de quien la preside es prometedora a los intereses y demandas más sentidas de una población que, durante tres años, estuvo parcialmente abandonada con los saldos acusatorios de la ineficiencia.

Hoy, llega Jesús De la Garza, con un discurso renovador y prometedor que despierta y alienta esperanza en la población. Un discurso permeado por la promesa de la honestidad y la eficiencia expresada con vehemencia: “… gobernaré con rectitud e integridad, bajo el compromiso riguroso de la honorabilidad… A mi equipo de trabajo –subrayaría-, les pido entrega total y que con humildad honren las mejores virtudes del servicio público…”.

La lluvia de aplausos del Respetable no se hizo esperar cuando anunció su primer paquete de obra: de entrada, 20 camiones recolectores de basura y en el transcurso de los próximos dos meses, 10 más, con lo cual se normalizará el servicio; asimismo, la repavimentación de las avenidas Patriotismo (entrada a la colonia Sección 16) y de la Miguel Barragán, de intenso tráfico vehicular. Asimismo, abrir la Avenida de Las Américas, para quedar conectada con la salida a Reynosa, en las inmediaciones de la Avenida Uniones.

El otro evento que se sumó al devenir político de los tamaulipecos fue la renovación del cuadro directivo de la Sección 30 del SNTE que, esta vez detentará el profesor Rigoberto Guevara, de Matamoros, de mucho arraigo en el magisterio local y en términos generales en todo Tamaulipas.

El de Rigoberto, será un liderazgo con nuevos matices, acordes a los nuevos tiempos que la realidad social impone: tolerancia a la libertad de participación política o preferencias partidistas, no necesariamente PRI, PAN o PANAL, como únicas alternativas de desarrollo político. Ello alcanza a los de MORENA o a cualquier otra expresión. Eso sí, lealtad al proyecto educativo peñista. En esa materia, ni un paso atrás. A distancia se percibe la disciplina de este nuevo liderazgo: sí, pero con la Reforma Educativa en el lomo.

DE AQUÍ Y DE ALLA

Buena impresión causó en la población el que Jesús De la Garza iniciará su ejercicio de gobierno atacando de frente el agudo problema de la acumulación de basura en todos los sectores de la ciudad, así como con obras de bacheo y reencarpetado; dos de las demandas más sentidas en los matamorenses………………..Por lo que hace a la designación de colaboradores, en términos generales fue bien visto por propios y extraños, pero como en todo, hay prietitos en el arroz. Quienes como sabueso escudriñan en lo más recóndito, aseguran que pesa sobre el recién designado secretario del Ayuntamiento, Abelardo Martínez Escamilla, una acusación penal derivada de supuestos abusos cometidos en contra de migrantes cuando detentó el mando en la oficina del Instituto Nacional de Migración, asunto que, por la buena salud de la recién inaugurada administración del nuevo alcalde, es conveniente esclarecer, como conveniente también sería el examen antidoping a algunos funcionarios………………………….Otra designación que sorprendió al propio equipo de Chuchín, fue la de Diana Masso Quintana, como secretaria de Desarrollo Social, una dependencia tal vez el alma de la administración, toda vez que a través de ésta se establece la relación con las clases más necesitadas y por tanto, el proceso de desarrollo de los programas de carácter eminentemente asistencial, subsidiarios y de enorme presupuesto………………Consustancialmente y por añadidura, es la de Desarrollo Social la plataforma idónea para forjar carreras políticas. Quienes dicen estar enterados afirman que el padrino de Diana Masso, de Rebeca Ramírez Cárdenas que fungirá como contralora y de Vilma García, como regidora, es Manuel Muñoz Cano, fungiendo como enlace hacedor para tal efecto, Jaime Seguy, de manufactura yarringtoniana……………………..Otro nombramiento cuestionable es el de César de León Zivek en la Dirección de Alumbrado Público, no así el del profesor Enrique Cerda, en Limpieza Pública……………………………En torno de quien hay consenso general de aceptación es de Alfredo Garza García, como Tesorero municipal, contemporáneo del alcalde, pero sobre todo empresario con experiencias de éxito, con fama pública de honesto, sencillo y afable en su trato. Nieto de ese respetable personaje matamorense que fue Don Gregorio Garza Flores (Gas Ideal)………………………. Será en el transcurso de la presente semana cuando se complete el cuadro de mando de los funcionarios de segundo y tercer nivel en la administración municipal.Hasta ahí la cuenta. ¡…No se olvida! . Un dos de octubre, pero de 1968, el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz masacró a cientos de jóvenes estudiantes, maestros e intelectuales de la UNAM, del Poli. (IPN), de la Escuela Nacional de Maestros, del Conservatorio Nacional y de otras instituciones progresistas que luchaban por la libertad, democracia, justicia, igualdad y la libertad de presos políticos (de conciencia). Gracias a ellos, los mexicanos de hoy disfrutamos en gran medida de dichas prerrogativas políticas y sociales. ¡Hasta la Victoria…Siempre!