TRIBUNA

Ceguera pasional
Por Isaías Colunga Morales

Luego del primer debate entre los cinco candidatos a la presidencia de la República, las pasiones entre los seguidores de cada quien se han desbordado, tanto, que aún entre integrantes de familias, hay líneas diferentes de simpatía. Pero también entre amigos y compañeros de estudio o trabajo llegando a lamentarse inclusive, fracturas afectivas. Esto ya lo hemos observado en anteriores procesos político electorales cuando de candidatos a la Presidencia de la República se ha tratado; en los locales no sucede así.
El común denominador que en las actitudes preferenciales observamos es que las simpatías se dan en función del carisma, rasgos de personalidad y cualidades secundarias; pocas simpatías se dan en razón del convencimiento que nos pueda generar el conocimiento de la trayectoria que como políticos o servidores públicos y hoy, de sus proyectos de gobierno han tenido y tienen quienes aspiran a conducir los destinos de los más de 120 millones de mexicanos que somos.
En el caso de Margarita Zavala de Calderón, su condición de mujer y de candidata independiente, le ha dado presencia en la contienda, pero no la suficiente, tal parece que pesa más –pero en sentido negativo-, el ser esposa del expresidente, Felipe Calderón a quien millones de mexicanos le atribuyen en mucho el estado de inseguridad y proliferación de la delincuencia, amén de muchas otras ineficiencias en su condición de presidente de México.
Jaime Rodríguez Calderón, quien solicitó licencia para separarse de la gubernatura de Nuevo León, y figurar en la boleta electoral en calidad de candidato independiente, en el ánimo del colectivo social nacional, se le percibe como esquirol a quien la autoridad federal electoral le otorgó el pase a la contienda, con una misión específica: restarle votos al candidato puntero, Andrés Manuel López Obrador, lo cual lo demerita no solo como candidato en juego, sino como político farsante, títere de Peña Nieto, Gerente general de este país, –como diría el talentoso licenciado Francisco Márquez Cárdenas.
Por lo que hace a José Antonio Meade, quien se asume como “candidato ciudadano” y no del PRI, como en realidad es. Lo que sucede es que la marca está tan desprestigiada, en virtud de ser considerado el PRI un partido que ha anidado a lo peorcito de los políticos y gobernantes de este país, que postularlo así, en seco como priista, sería un desprestigio con altísimo riesgo de perder, como seguramente va a suceder, toda vez que, por su trayectoria en la función pública, Meade está identificado no solamente como priista, sino como PRIANISTA, lo cual es aún peor.
Ricardo Anaya (canalla le dicen sus malquerientes por aquello del agandalle a Margarita Zavala-, tiene como ventaja que cuenta sobre sus adversarios, su juventud, y los atributos naturales, presencia, expresión y pensamiento estructurado, sin embargo, le pesa y mucho, las acusaciones de corrupto que mismos panistas y quienes no lo son, le atribuyen en su paso como dirigente de su partido con los diputados a quienes presuntamente les exigía “moche” a cambio de conseguirles en la Secretaría de Hacienda, algunos millones para obras en los distritos que representaban. Pero la acusación que más pesa sobre su loza de candidato – seguramente por ser muy reciente-, es la de simulación y lavado de dinero en la venta de una bodega para uso industrial en su natal Querétaro. No obstante, ello, se ha posicionado en el segundo lugar de las preferencias ciudadanas. La amnesia es la mejor medicina de los mexicanos para olvidar.
Ante todos ellos Andrés Manuel López Obrador se ha impuesto en las preferencias electorales en toda la República, de modo tal, según todas las encuestas, redes sociales, radio, televisión, medios impresos y vox populi, se perfila como inminente triunfador detentando como sus principales atributos: su probada honestidad tanto en su vida pública como privada y su lucha permanente por erradicar el mortal cáncer que es la corrupción y la impunidad en la administración pública.
La valoración de los ciudadanos respecto de estos personajes, algunas veces informados, con fundamentos, pero la mayoría sin ellos, es que inclinan la balanza de sus preferencias, cegados por la pasión que, afortunadamente pasará después de la primera semana de julio, cuando todo haya concluido. Veremos.
DE DULCE, DE CHILE Y DE MANTECA
Esto ya es la guerra: inmediatamente después del primer debate entre los candidatos a la presidencia de la República, Ricardo Anaya y Meade Culibreña del PRIAN vieron que en las encuestas no solamente no despertaron mayor simpatía de los ciudadanos hacia ellos, sino que retrocedieron, concluyendo en lo inmediato la posibilidad de unificarse para dar la pelea a López Obrador, lo cual es altísimamente atentatorio de la estabilidad social, pues esa decisión indudablemente polarizaría al máximo el ánimo eminentemente mayoritario de los simpatizantes de AMLO, con el riesgo inminente de provocar enfrentamientos violentos, y no precisamente verbales. En breve, abundaremos al respecto…………………………El tiempo y el agua todo lo aclara. Sí, el golpe asestado a los morenistas en Matamoros al imponerle el PES la candidatura a la presidencia municipal llevando como abanderado a un priista de muy dudoso pasado, presuntamente fue obra del diputado Renato Molina, “enlace” de la dirigencia nacional de MORENA con los militantes tamaulipecos, quien con la complacencia del otro diputado federal, asignado como Delegado en Matamoros y la región, Ariel Juárez, habrían tranzado con el aliado de Baltazar Hinojosa Ochoa, Mario López su designación como candidato, con la complacencia también de Jorge Rentería a quien habrían “suavizado” los delegados morenitas, para que desistiera de su afán por ser el candidato a la alcaldía de Matamoros, a cambio de ubicar en posición privilegiada en la planilla de síndicos y regidores a una persona de sus mayores afectos………………………Otros que negociaron para igualmente ser posicionados en el segundo y tercer lugar son Víctor García Fuentes, expresidente del PRI y funcionario municipal con Chuchín, hasta hace dos meses. Asimismo, Iván Puente, eterno regenteador del PT aquí, quien también metió en los primeros lugares de la planilla a su parentela directa……………………. Pero según quienes dicen estar enterados, quien inicialmente abrió la puerta a los priistas, fue el presidente del Consejo Estatal de MORENA, José Luis Leal Doria, sin por lo menos consultar al Presidente de MORENA en Tamaulipas, el profesor Enrique Torres, ese sí de larga y honesta trayectoria dentro de la izquierda. Pero lo que más sorprendió es que el delegado para la circunscripción regional, Ricardo Monreal no haya parado todo este cochinero que por lo menos en Matamoros ha provocado la renuncia – por dignidad-, de algunos morenistas y el acuerdo también de que no votarán por el candidato a presidente municipal aquí, Mario López, en tanto, mantienen incólume el compromiso de votar por los candidatos a diputados y senadores y, por supuesto, por AMLO………………………………………En el caso de la candidatura a la presidencia por Reynosa, a favor de José Ramón Gómez Leal, igualmente habría sido negociada, según consejeros de Morena……………………..A diferencia de otros tiempos, la gira de proselitismo por el norte de Tamaulipas, del candidato del PRI, José Antonio Meade, no trascendió más allá del interés de los dirigentes de los sindicatos de la CTM y del sector Popular. Del Campesino, desde hace algunos ayeres solamente el edificio y el membrete les quedó, además, ese pilar del otrora poderoso tricolor ya prácticamente no existe porque los campesinos han tenido que emigrar a los Estados Unidos, ante la ausencia de oportunidades laborales aquí………………Comentarios y sugerencias al correo electrónico lisaias67@hotmail.com