TRIBUNA

Tersas nominaciones en PAN y PRI; Margayate en MORENA

Por Isaías Colunga Morales

Concluyó el periodo de registro de los candidatos a presidentes municipales de los partidos y las coaliciones, y con ello el advenimiento de inconformidades de quienes, sintiéndose con derecho a ser, fueron marginados. Dicha situación es más perceptiva en las coaliciones en donde cada partido tenía su prospecto pero que, por angas o mangas no llegaron.

En el PRI, de tiempo atrás se sabía que sería Jesús de la Garza el abanderado, pues él mismo había manifestado con anterioridad su deseo de buscar la reelección, lo cual fue confirmado desde hace por lo menos seis meses por el dirigente de su partido, Ernesto Guajardo, de tal suerte que no tuvo competencia, pero en donde sí la hubo fue para la integración de la planilla que lo acompañará, dado que han sido muchos los invitados y muy pocos los agraciados, no obstante, la inconformidad no pasó de corrillos oficiales y hacia dentro de su mismo partido. Finalmente, las calabazas se acomodan. Recordar que algo que ha distinguido a la militancia del Revolucionario Institucional es la disciplina. ¡Engarróteseme ahí!

Para la candidatura del tricolor, la verdad es que poco o ningún interés había ni de propios ni de extraños (eventualmente algún candidato ciudadano. Remember Meade), pues de antemano sabían quienes hubiesen tenido interés, que la competencia por la alcaldía de Matamoros no sería un día de campo, por el asecho de la plaza, tanto de Acción Nacional como del Movimiento de Regeneración Nacional; finalmente MORENA se desdibujó y la candidatura de Chuchín terminó por aglutinas a los cuadros más relevantes para el hándicap.

Por lo que hace a la Coalición “Por México al Frente”, (MC-PAN-PRD), los cupuleros locales y estatales del PAN, sabían de antemano que las cartas estaban echadas a favor de Carlos García y que con coalición o sin ella, él sería el bueno; cierto es que hubo quienes hicieron rounds de calentamiento, de tanteo, alentados por sus muy allegados, pero sabiendo de antemano que Chito tenía mano, lo cual finalmente se confirmó.

La coalición con Movimiento Ciudadano y Partido de la Revolución Democrática no le hicieron mella, pues siendo como es, que el PAN es infinitamente superior respecto de sus aliados, los otros dos (PRD y MC), son figurines de papel, Chito no tuvo ni asomo de inconformidad y menos del interior de su partido aquí en Matamoros.

En donde las cosas estuvieron siempre al rojo vivo, fue en MORENA, en virtud de que nunca supieron ponerse de acuerdo. Antes de que se suscribiera la Coalición “Juntos Haremos Historia” con el PT y PES, se perfilaban los nombres de Alejandro Mayer, quien en la anterior contienda electoral fue candidato a diputado local; también, José Ángel Frías, Carlos Eliud Pérez, mejor conocido como “El Mago”. Luego, ante la formalidad de la Coalición, se sumaron los nombres de la veterana de mil batallas, siempre desde la oposición, Guadalupe Oropeza y la no menos aguerrida Roy Pérez, creyendo ilusamente que por haberse acordado que en Matamoros la designación se daría en función del género femenino, se respetaría el acuerdo, finalmente no resultó así.

No obstante tal definición, alentados por el arrollador arrastre de MORENA en todo el país y a la luz de la Coalición, surgieron nuevos nombres de aspirantes como Prisciliano Rentería, actual regidor con licencia, a quien se encargaría de “tirar” El Mago, llevando y presentando argumentos ante la Comisión Nacional de Elecciones de MORENA. Asimismo, ya con mucha resonancia, Daniel Sampayo, a quien, otra vez, El Mago, se encargó de echar abajo ante la ya referida Comisión de Elecciones, refiriendo como argumento central que fue secretario particular y otras linduras, del ex gobernador Tomás Yarrington, actualmente preso en Florencia, Italia.

Caída la guillotina sobre la cabeza de Sampayo, surgieron los nombres de dos mujeres priistas: María Elena González Benavides quien ha ocupado cargos relevantes dentro del PRI y en la pasada administración fue regidora. En la actual, su hijo, Rafael Salas González se desempeña como regidor, también por el PRI. Igualmente, Jannin García, pero finalmente ambas declinaron. Luego vendría con mucha insistencia el nombre de Víctor García Fuentes, quien hasta hace seis meses fungió como presidente del PRI municipal y quien hasta 12 horas antes de que López Obrador arribara a Matamoros en su campaña de proselitismo, estaba ya cincho, sin embargo, esa misma noche se le cayó tras una entrevista de Lupita Oropeza y Rosy con AMLO, asistido por Ricardo Monreal, del alto mando del Peje, a quienes le presentaron documentos con los que pintaban como un sinvergüenza al mencionado García Fuentes.

Al día siguiente, ignorante de la cama que le habían tendido, orondo –nadie le informó de lo que había sucedido la noche anterior en el Hotel Jardín-, el médico se presentó, esperando que lo subieran al templete para que AMLO lo cuerpeara. No sucedió, y así, esa historia se consumó, al cuarto para las 12, apenas cuatro días antes del cierre de los tiempos para el registro de candidatos ante la autoridad electoral. Ante tal circunstancia, Rentería volvió a hacer su luchita, también por MORENA, pero su suerte ya la había echado El Mago. Es cuando surgió el nombre de Mario López Hernández, entre cuyo antecedente figura haber sido contralor municipal en la administración de Baltazar Hinojosa de quien presuntamente es prestanombres, quien lo habría recomendado con los dirigentes del Partido Encuentro Social (PES), a nivel nacional..

Lo cuestionable en todo este margayate es que siendo MORENA el partido de mayor simpatía entre los mexicanos y arrastre hacia las urnas el próximo 1 de julio, si usted quiere y gusta, por el efecto “Peje”, cómo es que permitieron que al amparo de la Coalición Juntos Haremos Historia le cedieran el espacio al PES para que ellos decidieran a quien entregarle la plaza de Matamoros, cuando que por la superior importancia política organizativa y numérica de MORENA, debió haber agotado su pesquisa, pero no dejar en manos de un desconocido de dudosa reputación la candidatura. Fracasados en su intento de abortar la nominación de Mario López, las huestes morenistas y petistas unieron sus inconformidades, terminando en convertir aquello en una guerra intestina que derivó en la conformación de dos planillas de síndicos y regidores, que finalmente, como a Mario López, los pinta como vulgares oportunistas con riesgo de quedarse ambos bandos como el perro de las dos tortas.

La lección al respecto la dio Ricardo Anaya, dirigente del PAN antes de ser candidato a la Presidencia de la República quien a pesar de que se formó la coalición Por México al Frente PAN-PRD-MC, no cedió los espacios que en rigor le correspondían a su partido, apropiándose de la Candidatura a la Presidencia, negociando con el PRD que su dirigente, Alejandra Barrales que también la quería, quedara como candidata del Frente al Gobierno de la CDMEX y la posición de senador número uno, asignada para el PRD en la persona de Miguel Ángel Mancera, quien también quería la candidatura presidencial

Pero, en fin, los comisionados nacionales o delegados de MORENA terminaron parafraseando al ex procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, asumiendo también el “ya me cansé” y así, lo que seguramente será la entrega del Ayuntamiento de Matamoros, el tercer municipio en importancia de Tamaulipas, motivo por el cual no debieron haber cedido a la imposición de un candidato oscuro que se lleva entre las patas a MORENA. En el pecado llevarán la penitencia. Comentarios y sugerencias al correo electrónico lisaias67@hotmail.com

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