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POR ERNESTO HERNÁNDEZ

EL GOBERNADOR MANTIENE EL RUMBO
El proceso electoral que tendrá su escena final en la elección presidencial del 2018 está abierto y todo lo que ocurre en el terreno político tiene un por qué, nada es fortuito, todo obedece a una estrategia de desgaste del oponente y posicionamiento de los que salen al campo de batalla. Unos muy apresurados, llevan años en el escenario ondeando sus banderas y el desgaste es evidente. Otros permanecen ocultos, pero no ociosos, velan sus armas en espera del momento correcto para salir al combate en defensa de sus colores.
Se ha dicho y comprobado, hasta el cansancio, que el que tiene que decidir a quién va heredar, no lo hace en lo individual, consulta, escucha, atiende y finalmente resolverá que es lo que mejor conviene no solo a él en lo personal sino a la Nación. El tiempo, seis años de experiencia acumulada no lo han hecho aprender que sus decisiones tienen mucho que ver más allá de lo estrictamente personal, el interés supremo de la Nación lo es todo. No puede dejar espacio para experimentos retrógradas y voceríos de minorías siempre inconformes.
La mayoría, la inmensa mayoría, depende de la estabilidad y la constante, permanente generación de empleos, fenómeno en donde se diluye la eterna lucha de clases. Y es a lo que le apuesta la máxima decisión. Mantener el crecimiento y la estabilidad social que no está en riesgo a pesar de que la gritona minoría así lo quiere presentar.
El Presidente Enrique Peña Nieto es, por supuesto, el gran elector en las filas de su partido el PRI y será el candidato de éste partido quien gane la elección de 2018.
El PAN se fracturó a destiempo y su actual gerente Ricardo Anaya se perdió ahogado en su propio discurso que terminó dividiendo la fuerza azul. Margarita Zavala aún como candidata Independiente se lleva una gran parte del voto panista y los resultados no le alcanzarán para ganar.
Quien resulte candidato del remiendo bautizado como Frente Opositor, PAN, PRD Movimiento Ciudadano nada tiene que hacer, sino levantar la mano a quien resulte ganador y finalmente MORENA, con todo y Andrés Manuel López Obrador, no cuenta con la estructura electoral que pueda garantizarle una victoria. López Obrador es un triunfador de la derrota, sabe cómo ganar perdiendo, ese ha sido su gran negocio las últimas décadas y así seguirá. La apuesta es saber si cumplirá y se irá a su rancho “La Chingada” después de la derrota de 2018.
En lo estatal la jornada del 18 se da primero al interior del PRI y PAN entre los que aspiran a llegar al Senado de la República.
En Acción Nacional, cercanos al Gobernador Cabeza de Vaca, destacan el secretario general de Gobierno, el “Truco” Verástegui, a quien muchos ya ven como candidato, Gerardo Peña, actual secretario de Bienestar Social , a quien se considera amigo personal, muy cercano en los afectos del gobernador, Carlos García González, a quien se apunta también para competir por la presidencia municipal de su terruño, Matamoros, pero a quien por su experiencia, como dos veces diputado federal por mayoría y su perfil profesional se le ubica como un excelente representante de Tamaulipas en el senado.
Se sabe que Carlos García tiene el banderazo de salida para buscar la candidatura por Matamoros lo que resulta extraño porque no se le mira moverse, y sus misteriosas y secretas apariciones en su terruño suenan más a casualidad que a formar parte de alguna estrategia de posicionamiento.
En este terreno le dejan espacio suficiente de maniobra otros que también quieren como la senadora Sandra Luz García, o el gerente del PAN estatal, Kiko Elizondo y por supuesto el secretario de Educación Héctor Escobar quien finalmente tendría que disputar la candidatura a la diputación federal a Verónica Salazar, quien en la campaña pasada obtuvo un buen porcentaje de la votación.
Ésta última sería el dulce que el estado le daría al clan Salazar luego del amargo paso de la revisión de las cuentas de Leticia de los mismos apellidos, revisión que la tiene a un paso de rendir penalmente por un faltante de más de mil trescientos millones de pesos.
En éste tema tendrá mucho que ver la voluntad política, el Gobernador Cabeza de Vaca, levantó muchos puntos en popularidad con la detención de Tomás, luego Geño, su reciente discurso en Reynosa sobre la seguridad, luego el asunto de la cuenta pública de los ex alcaldes y revivió el caso de la torre de gobierno que deja a poderosa familia de CD. Victoria cuarenta millones de pesos mensualmente.
Al interior del PRI la disputa por la candidatura al senado posiciona de nueva cuenta a Baltazar Hinojosa, Edgar Melhem Salinas, Alejandro Guevara Cobos, por supuesto Enrique Cárdenas también la buscará como otros más.
En Matamoros la diputación federal estaría en manos de la hoy diputada local Mónica González, y por supuesto Juan Carlos Córdoba la estaría buscando.
A Jesús de la Garza Díaz del Guante, le están moviendo el tapete desde adentro. Sus amigos y cercanos se cansan de recordarle que no se puede gobernar para todos, y que además el guante blanco debe estar cubierto con guantes de acero. Tiene gente que no ha respondido a su nivel de trabajo, se han quedado atrás y convertido en pesado lastre.
Ejemplos sobran como es Iván Robles, secretario de Desarrollo Urbano y Ecología sobre quien pesa fuerte descontento entre colonos y contratistas.
Tiene otros que a nivel medio se han convertido en pesada carga sobre el lomo del gobernante quien los tiene que soportar porque no quiere llevar el peso de despedirlos aun sabiendo de su ineficiencia, como es el caso del encargado de bibliotecas Aristóteles Cerda y ni hablar de La señora Diana Quintana, de Relaciones Públicas quien recientemente se le vio en el foro convocado por Kiko Elizondo e Ismael Cavazos un evento panista en donde nada tenía que hacer la señora. Más traición no puede haber.
Y de su decena de asesores son muchos los que han demostrado que no saben ni con cuantas gordas llenan, menos van a poder asesorar al presidente en algún tema. Así lo han demostrado y solo se han beneficiado de jugoso salario, contratos y prebendas.
Lo bueno es que le queda tiempo para corregir el rumbo y jalar la rienda para que la cuadrilla marche al ritmo del que lleva el látigo.
Tiene otros buenos elementos, Diana Masso la secretaria de Bienestar Social, hace rendir los pocos recursos con que cuenta y ha sembrado cientos de comités de bienestar social en colonias y ejidos.
SEBIEN hace lo que tiene instruido hacer y lo lleva a cabo sin reflectores ni búsqueda de posicionamientos y lucimientos personales.
En Tamaulipas como en cualquier estado el que manda es el Gobernador, y en éste caso Cabeza de Vaca, mantiene el control, y así lo viene demostrando, todo es cuestión de esperar.

 

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