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POR ERNESTO HERNÁNDEZ

 

“TRAJES A LA MEDIDA” DE ASPE ARMELLA Y ANTONIO MEADE

 

La condición primaria del “gatopardismo″ es realizar el cambio como condición de la continuidad y es ésta la primera premisa que sustenta el proceso de renovación sexenal , sinfonía de la que el Presidente es autor y director, cada presentación de la obra es distinta y presentada en escenarios diferentes y aunque es la misma obra, cada director imprime su sello.

Se vale repetir historias, más si dieron resultado en su estreno, Esta vez la asamblea XXII Nacional ordinaria del PRI, aprobó, por indicaciones superiores, que pueden tener un candidato externo, lo que resultó un traje a la medida para José Antonio Meade, secretario de Hacienda y la “cargada no se hizo esperar”.

Nada es nuevo bajo el sol, en tiempos de Carlos Salinas de Gortari, se reformó el artículo 82 que en su parte medular dice, Para ser presidente se requiere ser mexicano por nacimiento, en pleno goce de sus derechos, hijo de padre o madre mexicanos y haber residido en el país al menos durante 20 años. Esta reforma se publicó el primero de junio de 1994 y resultó “un traje a la medida” de el “Churumbel” Pedro Aspe Armella, entonces secretario de Hacienda.
¿Y saben qué? no pasó nada. La maniobra solo sirvió para despejar el camino a Colosio y posteriormente a Ernesto Zedillo quien fue el sucesor de Salinas de Gortari.

Hoy los momentos son parecidos, el reto inicial del Presidente consistía en recuperar una legitimidad cuestionada, hoy el reto es la consolidación y la perpetuación del proyecto Peñista-Salinista lo que representa el desafío mayor del fin del sexenio, que culminará con la sucesión presidencial.

En este punto es la unificación de criterios, visiones y una probada lealtad hacia el Presidente la respuesta al dilema que enfrenta Enrique Peña y es el secretario de Gobernación la solución más viable.

No debemos ir con la borregada que al primer silbatazo corre sin saber hacia dónde. Pedro Aspe Armella “El Churumbel” no fue candidato con todo y que le abrieron constitucionalmente el camino, hoy José Antonio Meade, tampoco lo será y no porque le falten meritos, simplemente porque no es priista.

Esta que viene será una sucesión de solución eminentemente política en donde se pondrá a prueba el sistema puesto en práctica por Carlos Salinas, un sistema en donde no existe ya un partido único, esto fue una de las primeras reformas del salinismo.

El gradualismo con que se ha tratado de enmendar las reglas de juego de la sucesión presidencial llegó a su fin y se acaba la historia de las concertaciones que daban a los partiditos lugares en las cámaras e incluso algunos estados. Hoy va en serio.

Esto funciona hacia afuera, al interior del PRI- Gobierno el Presidente seguirá siendo arbitro supremo, la persona que decide por todos. Así que habrá que esperar, y le informo que hoy el secretario de Gobernación está tranquilo, fumando “elegantes”

Jorge Méndez Guillén, hijo de la diputada Paloma Guillén y del extinto amigo Toño Méndez Guerra, está inhabilitado por diez años por una mala administración al frente del Banco del Ahorro, de donde salió despedido e inhabilitado para ejercer cargo alguno. Y tuvo que abandonar su reciente puesto como delegado de la PROFECO en Tamaulipas.

Sergio Guajardo Maldonado, aspirante a dirigente del PRI Tamaulipas, cuenta con una orden de inhabilitación expedida por la Secretaría de la Función Pública, por violación de leyes y normatividad presupuestal y a pesar de ello podría ser el presidente del comité directivo estatal. El solo hecho de estar en la lista de aspirantes habla mal, muy mal del Revolucionario Institucional que dice se está renovando.

De acuerdo a la ficha técnica que obra en archivos de la Función Pública, Sergio Guajardo Maldonado, fue destituido e inhabilitado por graves faltas en su función
en la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) en el sexenio presidencial de Carlos Salinas de Gortari.

Las cuentas no salen, Óscar Luebbert presume 322 consejeros a su favor, Luis Enrique Arreola otros trescientos, el mismo Guajardo presume más de doscientos , faltan los de Alejandro Guevara y demás fauna de acompañamiento. Y solo hay poquito más de quinientos consejeros.

¿Cómo se pondrán de acuerdo? Le cuento que los finalistas son Alejandro Guevara, Óscar Luebbert al que el pasado le pesa, y Luis Enrique Arreola, que sigue bien respaldado. Esta semana quedará listo ese tema.

A nivel local ( Matamoros) la desazón al interior del primer círculo que rodea al Presidente Jesús de la Garza es grande, los asesores “extranjeros” son muchos y muy caros, y por su propia naturaleza empujan y presionan para que se apoye a sus amigos en la república de “Extrangia” en lugar de buscar favorecer a la gente de Matamoros.

Pero más allá y lejos de los efecto de la pugna entre sus “colaboradores” el Alcalde Jesús de la Garza sigue impulsando su programa de obras que está beneficiando a miles de matamorenses en todos rumbos de la ciudad inaugurando obras de pavimentación e introducción de servicios llena su agenda de cada día.

 

 

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