ÓPTICA POLÍTICA

Por Aliber López

“Tomasita Vela, mujer valiente y revolucionaria, a 2 años de su fallecimiento”

Tomasita Vela Viuda de Aguilar, fue una mujer valiente que luchó siempre por superar todos los problemas de la familia que formó, junto con don Sidronio Aguilar. Nació en el Cerro del Huilote, del rancho de Santa Rosa, municipio de Romita, Guanajuato. Su infancia y adolescencia transcurrió en esas regiones donde “la vida no vale nada”. La aventura de su vida comenzó a fines de los años cuarenta, al casarse y empezar a formar una familia que terminó siendo de 7 hijos.

Cuando tenía sólo 3 hijos, (Alfredo, Antonia y Jorge), decidió venirse a Tamaulipas. Empíricamente, era buena para los negocios y lo poco que tenían su marido y ella en Guanajuato, lo vendieron para comprar una propiedad de 12 hectáreas, en el Rancho Santa Fe, de San Fernando, cerca de donde vivía su tío Jorge Vela. La familia creció, Ma. de la Luz, Rogelio y Abel nacieron en San Fernando y en aquellos tiempos no era fácil lograr que los niños estudiaran en el medio rural. En parte esa necesidad y además porque Alfredo, el hijo mayor se vino a Matamoros a trabajar para ayudar a la familia, Tomasita cargó con el resto de sus hijos para esta ciudad, en aquellos tiempos, con una población de 40 a 60 mil habitantes.

Como su marido seguido se iba a EUA de “bracero”, para mantener a la numerosa prole, ya con Rosario, nacida en Matamoros, Tomasita aunque recibía el apoyo de su esposo y de sus hijos mayores, (Alfredo y Antonia), se dedicó a múltiples actividades para impulsar a su familia en el estudio de una carrera profesional. Además de atender cotidianamente a sus hijos, vendía con relativa facilidad, productos diversos y llegó a ser Demostradora de “Stanley”, “Avon”, y “Tupperware”, vendiendo además, ropa de Moroleón, Chinconcuac, Uriangato, pieles de León y oro de Guadalajara. Para aquellas regiones, llevaba ropa y telas de Estados Unidos para comercializarlas.

Sus hijos mayores la recuerdan cuando en Guanajuato iba al mandado desde el rancho San Lorenzo hasta Irapuato; cargaba en una mano la bolsa del pan, en otra, las verduras y algo de comida, y todavía con los dientes otras bolsas, además de lo que cargaba en las espaldas, caminando kilómetros. Difícil de creerlo, pero así era Tomasita.
No le sacaba al trabajo, ni a los trancazos. Sabía enfrentar la agresividad de sus vecinas cuando sus hijos se peleaban, y siempre se les adelantaba. “Se a lo que vienes vecina, decía una vez defendiendo a su hijo Rogelio; pero yo soy de donde la vida no vale nada, y de aquí, una sale “pal” panteón y otra “pa la” cárcel”, decía Tomasita blandiendo un garrote. Obviamente que la vecina cambiaba inmediatamente el tono de su voz en el reclamo, y dejaba de mostrar sus uñas afiladas ante la chaparrita de Tomasita. “No Tomasita, decía la agresiva mujer, yo solo quiero que cuidemos a nuestros hijos, que no se anden peleando”.

Con ese espíritu de lucha, con excepción de los hijos mayores que le ayudaron a apoyar a los menores, impulsó a sus hijos a formarse profesionalmente. Jorge Aguilar Vela es doctor ortopedista, María de la Luz, maestra de Ciencias Sociales, Rogelio, ingeniero y Master en Ciencias, Abel, quien se había propuesto estudiar la academia para trabajar y ayudar a la familia, es dos veces ingeniero, gracias a que su madre le apartó de querer estudiar Academia por ayudarla en el corto plazo y Rosario es ingeniero civil y muy buena comerciante.

Tomasita a sus 89 años, agotada por los miles de batallas enfrentadas, sin quererse despedir de esta vida, tuvo que hacerlo, pues su corazón le falló. Sus hijos, familiares y amigos la recordarán siempre como una madre cariñosa, como una gran guerrera, como una revolucionaria. Sus hijos y nietos le recuerdan algunas frases como, “Te traigo en jabón”, “La lengua salva el pellejo”, “Tu pitarás”, “el que no se defiende en su casa no se defiende en ningún lado” y “Al trabajo y a los trancazos, muy pocos le entran”, entre muchos otros dichos campiranos. Hace 2 años dejó de existir y hoy sus hijos, la familia Aguilar Vela, les invitan a una misa en la Iglesia de Lourdes ubicada en la España y 16 de la Colonia Buenavista, a las 19:00 horas.

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