Óptica Política

“La LFOPPE despresurizó la inconformidad social en los 70s”

“Carlos Enrique y Jorge en los primeros triunfos opositores en la entidad”

“La disputa por el poder, antes del PRI y el PAN, ahora se suma MORENA”

Por Aliber López

Todavía en los años “70s” y principios de los “80s”, el PRI competía electoralmente con la seguridad en el triunfo, pues los partidos políticos como el PAN, surgido en 1939, el PPS, surgido en 1948, el PARM, en 1954 o los surgidos posteriormente como el PCM (Partido Comunista Mexicano) que era ilegal, luego de la creación de la LFOPPE (Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales) de 1977, para despresurizar las inconformidades sociales con el régimen gobernante que en 1968 se manifestó nacionalmenteal igual que en 1971 por la represión ocurrida en ambas fechas. De hecho hoy se cumplen 27 años de la matanza del “Jueves de Corpus”, represión estudiantil realizada en tiempos de Luis Echeverría Álvarez por los llamados “halcones” en la avenida San Cosme de la Ciudad de México.

Aunque el control de los procesos electorales siguió teniéndolo el gobierno federal, después de la LFOPPE creada por Jesús Reyes Heroles por encargo de José López Portillo, empezaron a darse o reconocerse los primeros triunfos de la oposición, principalmente de panistas, a principios de los “80s”.

Recordemos que don Jorge Cárdenas González fue presidente municipal en 1981-1983, por una coalición popular encabezada por el PARM que en aquellos tiempos creció impulsado por una contradicción entre Jesús Reyes Heroles y el gobernador Enrique Cárdenas González de 1975-1981. A Jorge le precedió Carlos Enrique Cantú Rosas en 1975 como presidente municipal de Nuevo Laredo por el PARM.  Cuando don Jorge es presidente por segunda vez en 1990-1992, ya lo sería por el PAN, partido que más aprovecha las inconformidades con el PRI en la entidad, fortaleciéndose cada proceso electoral, principalmente cuando en 1992, don Jorge Cárdenas compite en lo estatal por una coalición PAN-PRD por la gubernatura del Estado, contra el delfín de Carlos Salinas de Gortari, que era el “miltonfreedmiano”, Manuel Cavazos Lerma. En aquel entonces el PRD surgido en 1989 de una coalición de partidos de izquierda, estaba en ascenso. Después del triunfo de Tomás Yarrington Ruvalcaba en la gubernatura de 1998-2004, los partidos de izquierda en Tamaulipas se debilitaron y creció como partido opositor al PRI, el PAN, ahora partido en el poder, después de que Baltazar Hinojosa Ochoa, perdiera la gubernatura ante Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Con estos antecedentes político-electorales llegamos a la elección para presidente municipal de Matamoros en una elección concurrente donde también se están eligiendo: presidente de la República, senadores y diputados federales. Unas elecciones en  las que desde el año pasado, sin ser candidato, Andrés Manuel López Obrador ha encabezado la gran mayoría de las encuestas y hasta el momento, ya como candidato de la Coalición “Juntos Haremos Historia”, sus preferencias han ido aumentando constantemente. Ricardo Anaya Cortés de la Coalición “Por México Al Frente”, no ha podido capitalizar sus habilidades oratorias ni sus audacias en la confrontación, mucho menos el candidato José Antonio Meade Kuribreña de la Coalición “Todos Por México”, que aunque lo lanzaron como un candidato ciudadano, no se ha podido destetar del PRI, partido en el gobierno que al parecer está pagando sus facturas por los altos grados de corrupción pública que se han ventilado en los últimos tiempos.

Por las razones anteriores creemos que por primera vez en muchos años, en Matamoros la disputa por el poder no será entre el PRI y el PAN (y los partidos coaligados, MC y PRD), sino que en parte, por el “voto locomotora” que estirará Andrés Manuel, el uno de julio a favor de los candidatos de la Coalición “Juntos Haremos Historia” para senadores, diputados federales y candidatos a los ayuntamientos, amén de que son millones de gentes los inconformes con los últimos gobiernos nacionales.  En estas circunstancias Mario López Hernández, candidato a la presidencia por MORENA, PT y PES, tiene competitividad para disputar la presidencia a Chuchín de la Garza y Carlos García; por primera vez tendrá una representación en la defensa del voto nunca vista por un partido de izquierda.

Por otra parte Chuchín, Carlos y Mario, cada quien con sus encuestas, se da como ganador, pero ninguno siente la seguridad de ganar. Más les vale esa percepción porque, como todo en la vida, “nada es hasta que sucede”. Si no pregúntenle a AMLO y a los que vivieron la experiencia del 2006.

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