ÓPTICA POLÍTICA

Por Aliber López

“Las políticas públicas causantes de graves problemas sociales”

“Deterioro constante de la situación económica”

“Explicación sobre el por qué de las preferencias electorales”

Mucha gente en este país, afortunadamente no son la mayoría, no se explica por qué se quejan de la situación de México, si somos el país con más multimillonarios del mundo; de hecho somos doblemente ricos, tanto en millonarios incluidos en la Lista Forbes, como en número de pobres. Por algo somos también primer lugar en niños con sobrepeso y obesidad, como consumidores de coca cola, la diabetes se ha convertido en la principal causa de muerte en el país, muy por encima de las muertes violentas que se han incrementado desde 2006, en forma por demás acelerada. Igualmente tenemos cifras récord con los países de la OCDE (Acuerdo de Cooperación de Países Desarrollados), de rezagos serios en actividades educativas de Comprensión Lectora y Matemáticas.

La explicación de las causas de estos grandes problemas en el país, de riqueza acumulada en unas cuantas familias mexicanas y miseria en las mayorías, descansa en las políticas públicas aplicadas desde los tiempos en que Carlos Salinas de Gortari llegó al poder, desplazando de las esferas del gobierno, tanto a los personajes nacionalistas como cambiando las leyes surgidas desde los tiempos de la Revolución Mexicana.. Las leyes de privatización de los ejidos, los bancos, las minas, los ferrocarriles, la industria energética, entre otras, lesionaron severamente los ingresos laborales de millones de trabajadores.

Durante todos estos años (desde 1990 a la fecha), el bienestar social se ha deteriorado sistemáticamente. Durante esa misma época los electores han buscado el mejoramiento social otorgando su voto a opciones diferentes al PRI. En 2000, votaron por un gobierno diferente y fue el PAN a través de su candidato Vicente Fox Quesada, quien capitalizó el voto por el cambio. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien en 1988, presuntamente fue burlado electoralmente en 1994, con el apoyo del PRD, no logró entusiasmar al electorado ni tampoco en 2000.

Las elecciones del año 2006, mantuvieron al PRI y al PAN en el poder y siguió deteriorándose el bienestar social de las mayorías. Pero resulta que los pueblos no pueden estar contra sí mismos y tarde o temprano definen sus posiciones ante la problemática nacional. Si en 2012 la candidatura que seis años antes fue frenada “haiga sido como haiga sido”, por el stablishment, recibió el respaldo de Soriana y Monex, en este 2018, frenar la aspiración social de elegir un gobierno justiciero y democratizador, parece imposible, dadas las preferencias electorales que registran las encuestas más serias, respecto a las ofertas de las candidaturas de las 3 más importantes Coaliciones Electorales.