OPTICA POLITICA

Por Aliber López

“Elecciones cruciales; un mes para definir el voto”

Dentro de 31 días arribaremos al día de la elección presidencial más importante de los últimos 5 sexenios. Podemos decir que las elecciones de 1988, marcaron el inicio acelerado de las políticas neoliberales que en 30 años, terminaron con la mayoría de los bienes y beneficios de la nación, que desde la revolución mexicana se estuvieron adquiriendo e implantando en la sociedad, que proporcionaron bienestar a los mexicanos, y que al desmantelarse las industrias de radio, televisión, la CONASUPO, (Compañía Nacional de Subsistencias Populares), que proporcionaba los productos básicos baratos al pueblo, periódicos y revistas, industria siderúrgica, minas, teléfonos, ferrocarriles, carreteras, playas, electricidad y petróleo, además de múltiples fideicomisos financieros y de empresas pesqueras, henequeneras, financieras y de otras, han empobrecido a la población nacional de forma paulatina y sistemática.

La generación de los septuagenarios, éramos “cuarentañeros” en 1988 y percibimos cómo, el gobierno en turno, al igual que sus antecesores, supieron imponer los intereses del sistema de gobierno aunque provocaran el cisma social que hasta el momento se mantiene. Los pocos privilegiados y las mayorías desposeídas del bienestar social que se mantuvo por varios decenios. Como profesionistas apreciamos que en los años, “60s.” 70s.” y principios de los “80s.” , existía la certidumbre en el futuro; podíamos mejorar nuestros ingresos; teníamos ingresos decorosos, podíamos escalar posiciones en la escala laboral y de estímulos salariales, pero desde fines de los “80s.”, los “90s” y los primeros decenios del siglo XXI, la incertidumbre en el futuro se ha estado acrecentando día a día.

No existe actualmente la certeza de que un estudiante que termina sus estudios pueda encontrar trabajo bien pagado. La oferta laboral no satisface a los demandantes y la insuficiencia de oportunidades es el “leit motiv” de estos tiempos neoliberales. Se encuentra trabajo pero mal pagado.

Aunado a ese desmantelamiento de los bienes nacionales se fue corrompiendo igualmente la sociedad, principiando por las altas esferas de los Gobiernos en los niveles federal, estatal y municipal, y junto a la corrupción fue creciendo también la inseguridad. El crimen organizado se convirtió en otra “Hacienda Pública”.

Si hay buenos negocios en cualquier ramo de la actividad económica, además de los impuestos fiscales de ley, en muchas entidades, ciudades y (o) municipios del país, se demandan cuotas especificas; tales acciones empobrecen la hacienda pública de las diversas instancias gubernamentales, la endeudan y de pilón hay grandes rezagos en obras de infraestructura hidráulica, pavimentación de calles y servicios públicos como la Limpieza, el Alumbrado Público, el apoyo a las escuelas, al deporte y a la cultura. También se abusa con la tolerancia de las autoridades, en la utilización de las grúas con los carros mal estacionados golpeando impunemente, la economía de los ciudadanos.

En estas elecciones pesan más los aspirantes a la Presidencia de la República, por el hecho de sus facultades presidenciales, pues si bien, nuestro sistema de gobierno se divide en 3 poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, lo cierto es que quien gana la Presidencia de la República, siempre aplica sus facultades constitucionales y por lo tanto, según se comporte dentro de ellas, pudiera ser muy radical para la vida del país. Si el próximo Presidente de la República tiene voluntad política para hacer respetar la ley, que en su Toma de Posesión tendrá que jurar, si es justo y si es honesto, seguro que sabrá hacer la diferencia respecto a sus antecesores que juraron respetar la ley y hacerla cumplir y no lo hicieron. Baste un ejemplo. La gratuidad de la educación no es real; otro, los salarios mínimos establecidos que debieran ser suficientes para mantener una familia decorosamente en vestido, educación, vivienda, alimentos y protección de la salud son anticonstitucionales.

El Presidente de la República tiene la facultad y la obligación de cumplir y hacer cumplir la Constitución General de la República, hecho que lo obliga entre otras acciones a garantizar salarios mínimos suficientes para alimentar a las familias mexicanas, garantizar que todos los niños que asisten a las escuelas de preescolar, primaria y secundaria, se alimenten bien y además, garantizar que la formación profesional de los docentes, sea eficaz.

A la ciudadanía le queda un mes para definir su voto y ayudar a superar la problemática nacional. Veremos qué pasa.

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