Óptica Política

“CXCII  aniversario, de la fundación de  la Villa de Matamoros”

“En México coexisten los más ricos y los más pobres del mundo”

Por Aliber López

Estamos a 192 años de la expedición del Decreto que convirtió a La otrora Villa del Refugio, antes San Juan de los Esteros Hermosos, en Villa de Matamoros. Con este motivo el Ayuntamiento organiza una ceremonia conmemorativa en las instalaciones del IMACULTA (Instituto Matamorense para la Cultura y las Artes). El peso de los destacados insurgentes de la primera gran transformación de México, que fue la lucha por la independencia nacional 1810-1821, propició que personajes como Hidalgo, Morelos y Guerrero, trascendieran sus tiempos convirtiéndose en entidades federativas, y otros como Matamoros, Aldama y Allende se convirtieran en ciudades y (o) municipios de  diversas entidades del país, repitiéndose su nombre en Coahuila, Chihuahua y Puebla como lo fue el caso de Matamoros.

Mariano Matamoros y Guridy (1770-1814) originario de la Ciudad de México, se convirtió en Sacerdote en Morelia, se ordenó presbítero en 1796,  se une a Morelos en 1811 y pronto se convierte en su “mano derecha” pues su “mano Izquierda” seria posteriormente don Hermenegildo Galeana. Morelos, Matamoros y Galeana fueron los  insurgentes que hicieron crecer en el sur del país, la llama de la lucha por la independencia, encendida por don Miguel Hidalgo y Costilla desde la madrugada de un 15 (o) 16 de septiembre de 1810 contra los españoles que gobernaban al entonces llamado Virreinato de la Nueva España. Gracias a ellos se promulgo en Apatzingán la Constitución de 1814. Esta Constitución se promulga el 22 de octubre y en ella se desconoce a la Monarquía y se instaura la República dividida en 3 poderes.

Ya en aquellos tiempos Morelos propugnaba que el desarrollo del país requería leyes que moderaran la miseria y la opulencia. También se proclamaba la libertad de América. Morelos se indignaría y volvería a tomar las armas, si se enterara que a cerca de 204 años de promulgada la Constitución de Apatzingán, tengamos en México a varios ciudadanos de los más ricos del mundo y a un buen número de millones de personas de los más pobres.

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