Ofrecen el puerto de Valencia para acoger a más de 629 refugiados e inmigrantes

MADRID.- El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, dio instrucciones para permitir que el barco Aquarius, con más de 629 inmigrantes y refugiados rescatados, entre ellos 123 menores de edad, atraque en el puerto de Valencia, después de que Italia y Malta lo dejaron a la deriva al cerrar sus puertos.

Los inmigrantes y refugiados fueron rescatados por esta embarcación de ayuda humanitaria que gestiona la organización no gubernamental SOS Méditerranée, sin embargo, se le están terminando las provisiones.
Una periodista del diario El País, a bordo del barco, informó que el viaje a Valencia serán unas 700 millas náuticas, unos tres días, y según los cálculos de los responsables del barco no disponen de comida para tanto tiempo, por lo que habría que recoger suministros en otro puerto de camino a Valencia.

El presidente Pedro Sánchez escribió en Twitter: “He dado instrucciones para que España acoja al barco #Aquarius en el Puerto de Valencia. Es nuestra obligación ofrecer a estas 600 personas un puerto seguro. Cumplimos con los compromisos internacionales en materia de crisis humanitaria”.
El nuevo ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, quien impidió la entrada del barco a los puertos de ese país, lo celebró como una victoria en redes sociales. “Victoria. 629 inmigrantes a bordo del barco Aquarius en dirección a España. Primer objetivo logrado”.

Salvini es el líder de La Liga (antes la Liga Norte), una organización xenófoba y eurófoba que con este caso marcó la primera victoria del nuevo gobierno a su pensamiento de extrema derecha.

En España, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ofrecieron los puertos de estas ciudades para que el Aquarius atracara.

Luego de intensas negociaciones entre ambos alcaldes, el presidente autonómico Ximo Puig y la vicepresidenta del gobierno de Sánchez, Carmen Calvo, se acordó que fuera Valencia donde se acoja a los refugiados e inmigrantes rescatados, quienes tienen asistencia de Médicos sin Fronteras.

Pero Barcelona, Madrid y el País Vasco mantienen su ofrecimiento a recibir a los refugiados e inmigrantes una vez que lleguen a tierra.

Sánchez dio el visto bueno a la petición de Ximo Puig, presidente de la Comunitat Valenciana, para que Valencia los acoja.

La portavoz del gobierno valenciano, Mónica Oltra, criticó que “en pleno siglo XXI no es posible que haya 600 personas a la deriva en el Mediterráneo, en un Mediterráneo que se está convirtiendo en una fosa común cuando siempre ha sido un puente. Queremos abrir el corredor de la esperanza”.

Joan Ribó, quien abrió las puertas de su ciudad a esta posibilidad, también declaró que “no se puede permitir que en un momento en el que las posiciones de extrema derecha que se están manifestando, por ejemplo, en Italia, se dejen abandonados a su suerte a estos refugiados”.

El presidente de la comunidad autónoma, Ximo Puig, recordó que en el pasado intentaron acoger refugiados, incluso, en su momento fletar un barco para los refugiados sirios, pero siempre tuvo la negativa del gobierno del conservador Mariano Rajoy.