En medio de gresca, PRD aprueba nuevos estatutos

Ciudad de México.- Con una mesa directiva blinda­da por más de 200 delega­dos y vallas metálicas para impedir la toma de tribu­na, ese partido avaló ayer la abrogación de su Estatu­to, que contempla la diso­lución de su Comité Ejecu­tivo Nacional (CEN) y una ruta de “reconstrucción” para 2019.

Sólo los tres cercos: el humano con los congre­sistas, las vallas metáli­cas y uno más, instalado con mesas vacías, impidie­ron que se tomara la tri­buna y se cancelaran los trabajos, como la víspera, pero hubo trifulca, en el que llovieron sillas, man­teles, agua, todo lo que es­tuviera al alcance.

Incluso el líder de Nueva Izquierda, Luis Espinosa Cházaro, que formó parte del cerco, operó para una votación exprés, sin con­tar votos, antes de que se cancelara la mesa de dis­cusión, por violencia.

En ese clima de tensión, los bloques se recrimina­ron, unos de traidores y los otros respondieron “vá­yanse a Morena, váyanse a Morena” lo que hizo impo­sible que los escrutadores contaran los votos