“El Chapo sí es líder del narco”

Vicente Zambada Niebla, “Vicentillo”, terminó su aparición en el juicio contra Joaquín Guzmán Loera asegurando que su “compadre ‘Chapo'” no es su enemigo ni tampoco el mito que quiere vender su equipo defensor, sino un “narcotraficante real que trabajaba con droga” y líder del “Cártel de Sinaloa”, junto con su padre, Ismael “El Mayo” Zambada.

“Vicentillo” estuvo cerca de 50 minutos en el estrado, culminando un interrogatorio de 14 horas, repartidas en tres días, en los que se despidió de su compadre con un leve cabeceo, a modo de saludo respetuoso, como dando a entender que la obligación judicial se sobrepuso a la estima entre ambos.

“Él [“El Chapo”] sabía que testificaría, porque me declaré culpable cuando él estaba libre”, se justificó Zambada, reiterando que “no era oculto que iba a colaborar” y ponerse a disposición del gobierno de Estados Unidos en todos los casos que sea requerido.

“No veo el futuro y no sabía que mi compadre “Chapo” estaría aquí. No es mi enemigo”, reiteró una y otra vez. A pesar de eso, y con la presión del acuerdo de cooperación con la fiscalía desde hace años, insistió en que “El Chapo” es “un líder del ‘Cártel de Sinaloa'”.

“Es un narcotraficante real, un socio de mi papá [‘El Mayo’ Zambada]”, aseguró, desmontando la estrategia de la defensa de que “El Chapo” no tenía un rol principal tan importante en el cártel, que según su tesis estaría únicamente liderada por el padre de “Vicentillo”.

La defensa de Guzmán insistió en que el sinaloense es un chivo expiatorio. Eduardo Balarezo, abogado de “El Chapo”, hizo la pregunta retórica de por qué casi todos los líderes narcotraficantes mexicanos han sido detenidos o están muertos, a excepción única de “El Mayo”.

Empezó a presentar fotografías de socios, colegas, amigos y enemigos del mundo del narcotráfico: todos, incluido “El Chapo”, están detenidos o muertos, excepto “El Mayo”.

“¿Qué quiere que le diga?”, replicó “Vicentillo”, casi con sorna.