Crónica Semanal

LÁGRIMAS Y RISAS

POR ÁNGEL VIRGEN ALVARADO

En vísperas de navidad y cuando se acerca ya el final del año 2018 ocurren en México situaciones que son, para algunos de intenso regocijo, para otros de amarga decepción.

Santa Claus trae en su enorme costal el anuncio de que habrá, para los trabajadores, un sustancial incremento salarial.

Por eso es el alborozo de, caso concreto, 613 empleados municipales de Matamoros que, a partir de la primera quincena de enero, ganarán el doble de lo que ahora les pagan.

De miles de trabajadores que en el país ganan el salario mínimo pues, como prometió el Presidente LÓPEZ OBRADOR, ahora “ganarán el doble”.

De millones de residentes en las ciudades de la frontera norte del país que verán disminuir el Impuesto al Valor Agregado –IVA- del 16 al 8 por ciento y el retroceso del Impuesto Sobre la Renta –ISR- del 30 al 20 por ciento.

¿Qué significa eso? ¿Habrá quizá más inflación ante el incremento de la futura derrama económica?

Los estudiosos de la materia dicen que hay modo de controlar la inflación.

Hay, por otra parte, el entusiasmo de muchos empresarios para venirse a producir a la frontera norte de México, donde se pagarán menos impuestos que en el interior del país, pues, la promesa de ANDRÉS MANUEL es que a partir del primero de enero haya una ZONA LIBRE.

La gasolina bajará su precio pues no le aplicarán el IVA, aunque el IEPS (Impuesto Especial para Productos y Servicios) continuará.

¿Y la luz? ¿Y el gas? ANDRÉS MANUEL dijo que el precio de estos energéticos, junto con la gasolina se homologaría con el que hay en Baja California, Arizona, Nuevo México y Texas.

Aunque…

En California la gasolina cuesta casi el doble de lo que cuesta en Texas.

Seguramente le buscarán la cuadratura al círculo para que se beneficien los mexicanos de Baja California.

También habrá alegría entre los estudiantes, los ninis y las mujeres y los hombres de 68 y más.

A los estudiantes se les darán becas por 2 mil y pico de pesos y a los ninis, apoyos económicos por tres mil y pico de pesos mensuales.

A los hombres y mujeres de 68 y más los apoyaran ahora, cada mes y no cada dos meses, como antes.

En contraparte, donde hay tristeza, hay decepción y mentadas de madre es entre los afectados con despidos masivos.

Cientos de trabajadores ya quedaron sin trabajo y a las filas del desempleo se sumarán, a partir del primero de enero de 2019, algunos miles más.

El Gobierno Federal decidió reducir la nómina del Servicio de Administración Tributaria, el brazo fiscal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Cientos de empleados de confianza de varias oficinas locales del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en diversas ciudades de México fueron notificados que estaban despedidos a causa del programa de austeridad presupuestal

El jueves se aplicó la guillotina.

Representantes de las oficinas centrales de HACIENDA, argumentando estar siguiendo la política de austeridad del actual gobierno, pasaron pidiendo la renuncia de los trabajadores en once delegaciones, diciéndoles que si no renunciaban, de cualquier forma serían cesados.

En MATAMOROS, Tamaulipas, un total de 63 empleados del SAT fueron despedidos.

YADIRA MENDOZA DELGADO, la Administradora del SAT en esta ciudad, dijo que se cerraron las áreas de Recaudación, Jurídica y Auditoría, quedando solamente el área de Servicios y que aún hay 17 personas dando atención a los contribuyentes en servicios de declaraciones, firma electrónica o bien la contraseña, entre otros.

En Irapuato, Guanajuato despidieron a 200 trabajadores.

En Poza Rica, Veracruz, una persona de oficinas centrales del SAT, informó a los empleados el término de la relación laboral, causando baja como trabajador de confianza.

En Uruapan, Zamora, Lázaro Cárdenas y Morelia, Michoacán, 204 personas fueron separadas de sus cargos.

En los Mochis, Sinaloa, al menos 40 trabajadores también se quedaron sin empleo.

Los despidos dejan la siguiente duda: ¿Quién se encargará ahora de la recaudación de impuestos?

MÁS DESPIDOS

En la ahora ex residencia presidencial de LOS PINOS, fueron despedidos 200 trabajadores que ya tenían allí muchos años laborando.

Trasciende que son miles los trabajadores que quedarán sin empleo si se frena la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México –NAICM-

Hay, LÁGRIMAS por un lado, RISAS por otro.

País de contrastes.

Jóvenes y Viejos: Pobres y ricos; Alegres y Tristes.

MARIO LÓPEZ ANUNCIA EL AUMENTO SALARIAL A 613 TRABAJADORES

Los gritos de júbilo y las “¡Vivas!” al Alcalde MARIO ALBERTO LÓPEZ HERNÁNDEZ, no se hicieron esperar cuando anunció que los trabajadores del municipio del área de limpieza pública; espacios públicos; Panteones; Obras Públicas; el relleno sanitario; la Unidad Operativa de Protección Civil, jubilados y pensionados, así como también empleados de algunos otros departamentos municipales recibirán en enero del 2019 un sustancial incremento salarial.

Todo esto ocurrió en el festejo navideño que ofreció a los empleados municipales, en donde el Alcalde fue acompañado por su esposa Marsella Huerta de López.

-“Quiero darles esta gran noticia –dijo el Alcalde-

A partir del próximo año, vamos a aumentar el salario a 613 trabajadores, quienes recibirán un pago de $5, 301.00 mensuales.

Esto significa que les vamos a doblar el sueldo, gracias a un Presidente de México que piensa en beneficiar a la gente que menos recursos tiene”.

De los 613 trabajadores, 125 laboran en limpieza pública; 143 en espacios públicos; 7 en el departamento de Panteones; 34 en Obras Públicas; 8 en el relleno sanitario; 10 de la Unidad Operativa de Protección Civil, 136 son jubilados y pensionados, así como también empleados de algunos otros departamentos municipales.

El Presidente Municipal los exhortó a que no bajen la guardia. A que sigan trabajando en armonía con sus coordinadores, directores y secretarios, a quienes les di la instrucción de que les den buen trato porque para un servidor, la esencia de un ser humano está en la igualdad y el respeto hacia los demás.

“Ustedes son mi gran legión, son la fortaleza del municipio, son los que le dan vida a Matamoros.

Con su trabajo, en las acciones de limpieza, en obras públicas, en espacios públicos y en cada una de las áreas, dan muestra de que estamos unidos, que estamos fortaleciendo los lazos con la sociedad, porque estamos unificando al nuevo Matamoros”, dijo.

López Hernández destacó que el trabajo que se ha realizado en dos meses y medio de su gobierno “no es producto de la casualidad, es producto de que sabemos que es lo que se quiere y se necesita hacer en Matamoros.

En dos meses y medio añadió, entendimos la gran cruzada de pavimentación que se requería en la ciudad; en este momento ya llevamos 12 avenidas y vamos a seguir pavimentando la ciudad, vamos a seguir con el bacheo porque tenemos muchas calles con gran deterioro y esa jornada no la vamos a detener”, apuntó.

Expresó a los trabajadores los mejores deseos para que la próxima Navidad sea motivo de reunión y encuentro familiar y que  2019 sea un año brillante y lleno de luz, fe y esperanza en el provenir.

REGRESÓ EL ANCIANO, ROBERTO GONZÁLEZ BARBA a la arena política.

El viejo dinosaurio tricolor volvió a la Presidencia del Comité Municipal del PRI en Tampico.

No. No tuvo oposición, pues nadie quiere ese cargo en el puerto jaibo.

Se recomienda no saludar muy bruscamente al viejito de GONZÁLEZ BARBA porque le pueden sacudir la polilla… y quedaría poroso.

LOS PAVOS

Por espacio de algunos años, en vísperas de navidad, el ex Director del ITAVU, PABLO ZÁRATE JUÁREZ, estuvo obsequiando pavos entre los chicos de la prensa.

Pero esos tiempos se acabaron.

¿Qué funcionario continúa con la tradición?

Bueno. Si no hay elecciones próximas, nadie.

En Matamoros, al quite entró la licenciada NANETT SEDAS y, algunos afortunados cenarán un delicioso pavo esta próxima nochebuena.

*- Les dejó esta reflexión de JORGE BUCAY.

-“Hubo una vez una isla donde habitaban todas las emociones y todos los sentimientos humanos que existen.

Convivían, el Temor, la Sabiduría, el Amor, la Angustia, la Rutina, la Envidia y el Odio.

A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila e incluso previsible.

A veces la Rutina hacía que el Aburrimiento se quedara dormido, o el Impulso armaba algún escándalo.

Algunas veces la Constancia y la Conveniencia lograban aquietar al Descontento.

Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una reunión.

Cuando la Distracción se dio por enterada y la Pereza llegó al lugar del encuentro, todos estuvieron presentes. Entonces, el Conocimiento dijo:

-“Tengo una mala noticia que darles: La isla se hunde”-.

Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:

-“¡No, cómo puede ser!” “¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre!”

-“La isla se hunde”- repitió el Conocimiento.

-“¡Pero no puede ser! ¡Quizá estás equivocado!”- le dijeron.

-“El Conocimiento nunca se equivoca” -dijo la Conciencia dándose cuenta de la verdad- “Si él dice que se hunde, debe ser porque se hunde”-.

-“¿Pero qué vamos a hacer ahora?”-se preguntaron los demás.

Entonces, el Conocimiento contestó:

“-Por supuesto, cada uno puede hacer lo que quiera, pero yo les sugiero que busquen la manera de dejar la isla… Construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse, porque el que permanezca en la isla desaparecerá con ella”-.

-“¿No podrías ayudarnos?”-preguntaron todos, porque confiaban en su capacidad.

-“No -dijo el Conocimiento- la Previsión y yo hemos construido un avión y en cuanto termine de decirles esto volaremos hasta la isla más cercana”-.

Las emociones dijeron: “¡No! ¿Qué será de nosotros?”-

Dicho esto, el Conocimiento se subió al avión con su socia, la Previsión y llevando de polizón al Miedo, que como no es tonto, se había escondido en el motor, dejaron la isla.

Todas las emociones, en efecto, se dedicaron a construir un bote, un barco, un velero… Todas… salvo el Amor.

Porque el Amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:

-“Dejar esta isla… después de todo lo que viví aquí… ¿Cómo podría yo dejar este arbolito, por ejemplo? Ahhh… compartimos tantas cosas…”

Y mientras las emociones se dedicaban a fabricar el medio para irse, el Amor se subió a cada árbol, olió cada rosa, se fue hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacerlo en otros tiempos. Tocó cada piedra… y acarició cada rama…

Al llegar a la playa, exactamente desde donde el sol salía, su lugar favorito, quiso pensar con esa ingenuidad que tiene el amor:

-“Quizá la isla se hunda por un ratito… y después resurja… ¿Por qué no?”-

Y se quedó durante días y días midiendo la altura de la marea para revisar si el proceso de hundimiento era reversible…

Pero la isla se hundía cada vez más…

Sin embargo, el Amor no podía pensar en construir, porque estaba tan dolorido que sólo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería.

Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande, y que aun cuando se hundiera un poco, él siempre podría refugiarse en la zona más alta…

Cualquier cosa era mejor que tener que irse. Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él.

Así que, una vez más, tocó las piedritas de la orilla… y se arrastró por la arena… y otra vez se mojó los pies en la pequeña playa que otrora fue enorme…

Luego, sin darse cuenta demasiado de su renuncia, caminó hacia la parte norte de la isla, que si bien no era la que más le gustaba, era la más elevada…

La isla se hundía cada día un poco más…

Y el Amor se refugiaba cada día en un espacio más pequeño…

-“Después de tantas cosas que pasamos juntos”… -le reprochó a la isla.

Hasta que, finalmente, sólo quedó una minúscula porción de suelo firme; El resto había sido cubierto completamente por el agua.

Justo en ese momento, el Amor se dio cuenta de que la isla se estaba hundiendo de verdad. Comprendió que, si no dejaba la isla, el amor desaparecería para siempre de la faz de la Tierra…

Caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el Amor se dirigió a la bahía.

Ya no había posibilidades de construirse una salida como la de todos; había perdido demasiado tiempo en negar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos.

Desde allí podría ver pasar a sus compañeros en las embarcaciones.

Tenía la esperanza de explicar su situación y de que alguno de sus compañeros le comprendiera y le llevara.

Observando el mar, vio venir el barco de la Riqueza y le hizo señas. La Riqueza se acercó un poquito a la bahía.

-“Riqueza, tú que tienes un barco tan grande ¿No me llevarías hasta la isla vecina? Yo sufrí tanto la desaparición de esta isla que no pude fabricarme un bote…”

La Riqueza le contestó: “Estoy tan cargada de dinero, de joyas y de piedras preciosas, que no tengo lugar para ti, lo siento…” -y siguió su camino sin mirar atrás.

El Amor siguió observando y vio venir a la Vanidad en un barco hermoso, lleno de adornos, caireles, mármoles y florecitas de todos los colores. Llamaba mucho la atención.

El Amor se estiró un poco y gritó: “¡Vanidad!… ¡Vanidad!… ¡Llévame contigo!”-

La Vanidad miró al Amor y le dijo: “Me encantaría llevarte, pero… ¡Tienes un aspecto!… ¡Estás tan desagradable… tan sucio y tan desaliñado!… Perdón, pero creo que afearías mi barco” -y se fue.

Y así, el Amor pidió ayuda a cada una de las emociones.

A la Constancia, a la Serenidad, a los Celos, a la Indignación y hasta al Odio.

Y cuando pensó que ya nadie más pasaría, vio acercarse un barco muy pequeño, el de la Tristeza.

-“Tristeza, hermana -le dijo- tú que me conoces tanto, tú no me abandonarías aquí, eres tan sensible como yo… ¿Me llevarías contigo?”

Y la Tristeza le contestó: “Yo te llevaría, te lo aseguro, pero estoy taaaaaaaaan triste… que prefiero estar sola” Y sin decir más, se alejó.

Y el Amor, pobrecito, se dio cuenta de que por haberse quedado ligado a esas cosas que tanto amaba, él y la isla iban a hundirse en el mar hasta desaparecer.

Entonces, se sentó en el último pedacito que quedaba de su isla a esperar el final…

De pronto, escuchó que alguien chistaba: -“Shist-Shist-Shist…”

Era un desconocido viejito que le hacía señas desde un bote de remos.

El Amor se sorprendió: -“¿A mí?”- preguntó, llevándose una mano al pecho.

-“Sí, sí -dijo el viejito- a ti. Ven conmigo, súbete a mi bote y rema conmigo, yo te salvo”.

El Amor le miró y quiso darle explicaciones: -“Lo que pasó fue que me quedé…”-

-“Entiendo -dijo el viejito sin dejarle terminar la frase- sube”-.

El Amor subió al bote y juntos empezaron a remar para alejarse de la isla.

No pasó mucho tiempo antes de ver cómo el último centímetro que quedaba a flote terminó de hundirse y la isla desaparecía para siempre.

-“Nunca volverá a existir una isla como ésta” -murmuró el Amor, quizá esperando que el viejito le contradijera y le diera alguna esperanza.

-“No -dijo el viejo- Como ésta, ninguna”-.

Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor comprendió que seguía vivo. Se dio cuenta de que iba a seguir existiendo. Giró sobre sus pies para agradecerle al viejito, pero éste, sin decir una palabra, se había marchado misteriosamente como había aparecido.

Entonces, el Amor, muy intrigado, fue en busca de la Sabiduría para preguntarle: “¿Cómo pudo ser? Yo no lo conozco y me salvó… Nadie comprendía que me hubiera quedado sin embarcación, pero él me ayudó, él me salvó y yo ni siquiera sé quién es, ni cómo se llama”

La sabiduría lo miró a los ojos un buen rato y dijo: “Él es el único capaz de conseguir que el amor sobreviva cuando el dolor de una pérdida le hace creer que es imposible seguir adelante. El único capaz de darle una nueva oportunidad al amor cuando parece extinguirse.

El que te salvó, Amor, se llama, TIEMPO”.

-Del libro “Todo (no) terminó” (Silvia Salinas y Jorge Bucay)

CON LA VENIA DE MIS EDITORES, nos leeremos, Dios mediante, el próximo domingo 30 de diciembre, en CRÓNICA SEMANAL.

Por hoy, es todo.

www.angelvirgenalvarado.com