Crítica la acumulación de basura y grasas en el sistema de drenaje

 

Porque puede derivar en perjudiciales inundaciones

ERNESTO H. SALGADO

 

Basura y residuos de grasas y aceites acumulados en las alcantarillas terminan ocasionando una situación crítica de entrampamiento del agua negra o drenaje que debe  correr hacia los canales y conductos establecidos para su destino final en las plantas tratadoras de aguas residuales con que cuenta la ciudad lo que en esta temporada de lluvias puede terminar en acumulaciones de agua.

Funcionarios de la Junta de Aguas y Drenaje dijeron ayer que la acumulación de basura en diversos puntos de la ciudad aunado a que una gran cantidad de propietarios de viviendas y de negocios que no cooperan con acciones básicas como barrer el frente de casas y comercios, y que algunos de ellos insisten en verter grasas y deshechos de todo tipo en alcantarillas, termina taponando las  bocas de tormenta, canales, Etc. y  dan como resultado una situación crítica.

Esta situación desafortunadamente, termina afectando a sectores completos de Matamoros en donde colapsa la red de drenaje, como ya está dicho por la acumulación de basura, que va desde envases plásticos, ramas, cartón, vidrios, además de gran cantidad de grasas provenientes de negocios establecidos, semi ambulantes, ambulantes, comercios,  talleres mecánicos, además de la que se vierte desde el interior de los domicilios, lo cual en conjunto también representa un severo daño a las líneas conductoras del drenaje.

Independientemente de las posturas críticas, en el sentido de lo que no se ha hecho, lo que se hizo, o lo que se tiene que hacer en lo que a la Junta de Aguas y Drenaje corresponde, es necesario que la misma población tenga conciencia y participe en el cuidado de la infraestructura que a todos nos beneficia, siendo la red hidráulica parte de ello, la cual se cuida con acciones tan simples como  no tirar basura ni grasas en los puntos de afectación a la conducción del drenaje pluvial y sanitario.

Hoy por hoy es necesaria la participación de la ciudadanía con los organismos encargados de cada una de las labores que representan el buen estado, la comodidad y la tranquilidad de los habitantes de una ciudad propensa por su situación geográfica a constantes inundaciones, que pueden ser evitadas.