CONFIDENCIAL.

ROGELIO RODRÍGUEZ MENDOZA.

 

Ya no le echen más gasolina a la lumbre.

 

 

El Gobierno federal le sigue echando gasolina a la lumbre de la inconformidad social.

 

Podríamos enumerar los muchos frentes abiertos a nivel nacional por la incompetencia mostrada hasta ahora por los nuevos integrantes del gobierno en turno, pero prefiero concentrarme en Tamaulipas, nuestro terruño.

 

Así, le diré que a pesar de que todavía no logra apagar por completo el “incendio” laboral que provocó en la industria maquiladora de Matamoros, con el decreto que duplicó el salario mínimo en la frontera y que llevó a la huelga a más de 45 empresas, la federación está a punto de detonar un nuevo conflicto, que podría ser de muchas más grandes consecuencias que las de aquel.

 

Ahora se trata de un nuevo brote de inconformidad en el sector campesino de Tamaulipas, que podría conducir, por enésima ocasión, al estrangulamiento de carreteras y puentes internacionales.

 

De acuerdo a la explicación que nos daba ayer, Agustín Hernández Cardona, presidente de la Unión Regional Agrícola del Norte, la Sagarpa planea expedir nuevas reglas de operación para la entrega de apoyos a la comercialización de la cosecha de sorgo y maíz.

 

Con ello quedarán sin subsidio alrededor de 16 mil productores.

 

Bajo el nuevo enfoque que propone el documento, solo serán susceptibles de beneficiarse con el apoyo del Gobierno, los productores que tengan hasta 50 hectáreas de riego y 100 de temporal.

 

“El subsidio será hasta por 30 hectáreas en el caso de riego y de 60 para el temporal, pero si el productor tiene, en posesión o propiedad, más de 50 hectáreas de riego o 100 de temporal, no recibirá un solo peso” detalló.

 

Eso significará que queden fuera del programa poco más de 16 mil agricultores de Tamaulipas, que representan el 70 por ciento de los 23 mil 291 existentes.

 

“Por supuesto que no vamos a aceptar nada de esto. Si tenemos que recurrir a medidas extremas lo vamos a hacer. No hay alternativa porque si no nos van a quebrar económicamente. No podremos recuperar ni el costo de producción” advierte el dirigente campesino.

 

El enojo y desesperación de los agricultores es justificado, porque sin subsidios no podrán competir con sus pares de Estados Unidos y Canadá.

 

Sin embargo, pareciera que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, no está midiendo con precisión el grado de inconformidad que prevalece en uno de los sectores más fuertes de Tamaulipas, como lo es el campesino.

 

La federación subestima las consecuencias de una medida como la que pretende, y con ello, como le decía al inicio, está a punto de generar un incendio social que hará que el conflicto obrero en Matamoros sea una minucia a su lado.

 

En muchas ocasiones los agricultores tamaulipecos han dado cuenta de lo violentos que pueden ser a la hora de reclamar sus derechos, por lo que más le valdría a los representantes del Gobierno Lópezobradorista, darse prisa en apagar el fuego antes de que sea demasiado tarde.

 

Ni al país ni a Tamaulipas le conviene un escenario de carreteras y puentes internacionales bloqueados, sobre todo porque nuestra entidad es el principal corredor comercial con Estados Unidos y Canadá. Ojalá lo entiendan los que tengan que entenderlo.

 

EL RESTO.

 

El todavía Secretario de Bienestar Social, Gerardo Peña Flores, intenta hacerle al misterioso con su inminente candidatura a una diputación local.

 

Ayer, cuando los reporteros le preguntaron por sus aspiraciones, contestó que estaba esperando la invitación de su partido, como si nadie supiera que es el único que tiene asegurada la candidatura.

 

Sin embargo, habrá que ver si aplica para “GP” aquello de, “ a la tercera es la vencida”, porque lleva dos derrotas al hilo en las competencias electorales.

 

Hay quienes dicen que Don Gerardo irá blindado, porque aun cuando será candidato por el principio de mayoría, también encabezará la lista de plurinominales. El asunto es asegurarle una curul.

 

ASÍ ANDAN LAS COSAS.

 

roger:_rogelio@hotmail.com

 

 

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