C R Ó N I C A S P O L Í T I C A S

Quieren minimizar a AMLO en el sur

Por Alberto Guerra Salazar

CIUDAD VICTORIA, (ASI).— No es recomendable cambiar de caballo a mitad del río pero es lo que acaba de hacer Enrique Peña Nieto, al disponer la salida de Enrique Ochoa Reza del PRI para ser reemplazado por René Juárez Cisneros, cuando faltan apenas 60 días para que concluyan las campañas por la Presidencia de la República.

Ochoa Reza fue echado ignominiosamente del partido tricolor porque nunca estuvo a la altura de esa responsabilidad política, pero lo hicieron de manera tardía porque el daño está hecho y es imposible que en tan corto tiempo pueda ser reparado.

René Juárez Cisneros no es además, ningún perito en estrategias políticas, habida cuenta que su más reciente incursión personal en elecciones la perdió en las urnas, pues llegó al senado pero mediante el mecanismo de primera minoría.

Enrique Ochoa Reza siempre tuvo el repudio de distinguidos militantes debido a que no atendió con la debida seriedad, la importancia de los asuntos puestos en sus manos, era desdeñoso, irrespetuoso, corto de entendederas políticas, negligente, necio, irresponsable.

Hubo presiones inclusive de grupos parlamentarios, que pidieron su salida del partido, aún antes de que se postulara a José Antonio Meade Kuribreña, como candidato ciudadano a la Presidencia de la República.

Por supuesto, no tiene la culpa el indio, porque además, Ochoa Reza se rodeó de un equipo que no fue necesariamente su elección, con tipos como José Murat, Rubén Moreira Valdez, Claudia Ruiz Massieu Salinas, caracterizados por corruptos o ineficientes.

En su primer mensaje, el ex gobernador del estado de Guerrero pidió una unidad de verdad, sin simulaciones, estando presente Ochoa Reza, quien no dijo ni pío pese al duro reproche contra su demagogia.

En Tamaulipas, el médico Felipe Garza Narváez presentó en abril de 2017 su renuncia a la militancia tricolor, pero nunca renegó del partido, sus postulados y principios, sino que le pareció inaceptable y actuó en consecuencia por la falta de respeto de Ochoa Reza a la familia revolucionaria cueruda.

Nunca visitó Ochoa al estado ni designó delegado general, pese a las reiteradas peticiones inclusive de la bancada parlamentaria de Edgar Melhem Salinas, a quienes dijo que sí, pero no les dijo cuándo.

Más recientemente, Betico Valdez Richaud, Miguel de la Rosa Medrano y otros prominentes priistas tuvieron expresiones públicas de reprobación para Enrique Ochoa Reza, pero su disciplina e institucionalidad (en el rancho le llaman de otra manera) los mantuvieron disgustados pero atados al partido.

Hoy ya es historia el amigo Ochoa Reza, pero deja tras de sí un reguero de estropicios que mantiene anclado a Pepe Meade en el tercer lugar de preferencias electorales. El daño tiene apariencia de irreversible, porque además, René no tendrá capacidad ni autoridad para hacer cambios en el comité ejecutivo nacional.

Ahora que ya está despedido, surgen en cascada las expresiones de condena para Ochoa Reza e inclusive piden que le cancelen la candidatura a diputado plurinominal que lo hace dueño anticipado de una curul en la siguiente Legislatura.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador visitó Ciudad Mante y Ciudad Madero, para hacer otra demostración de fuerza.

Distribuyeron por ejemplo, en redes sociales, falsos avisos enmarcados con las siglas de MORENA y la foto de AMLO, de la suspensión del evento, por cambios de agenda y mal tiempo.

El mitin en la playa Miramar tuvo una concurrencia superior a diez mil simpatizantes.
El mensaje de López Obrador fue redundante pues repitió sus compromisos básicos: combatir la corrupción gubernamental que consume 500 mil millones de pesos del presupuesto anual; reducción de salarios de los que están arriba, para aumentar a los que están abajo, vender la flota aérea, reducción de los niveles de violencia, pobreza, desempleo.

El médico Américo Villarreal Anaya emitió un mensaje improvisado pero de corte profesional, convincente, maduro, certero. Aprende rápido el galeno.
Una noticia que tiene feliz a su familia y amigos, es que la justicia federal otorgó su protección a Eugenio Hernández Flores, para que quede sin efecto temporal, la orden de extraditarlo a Estados Unidos.

Un juez federal resolvió que el ex gobernador permanezca en territorio tamaulipeco, hasta que se produzcan diligencias que comprueben fehacientemente que se cumplen todas las condiciones jurídicas que justifiquen su traslado al extranjero.

Un buen punto para su equipo legal de defensa.
Cumplieron años Alejandro Valladares Almanza, la esposa del colega de Matamoros Pepe Canales, la señora Raquel, así como la madrecita de Humberto Gutiérrez.

Correo electrónico: albertoguerra65@hotmail.com

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