C R Ó N I C A S P O L Í T I C A S

Quiere Meade ganar a ritmo de Scooby Doo

Por Alberto Guerra Salazar

CIUDAD VICTORIA, (ASI).— José Antonio Meade Kuribreña puso en práctica ayer en Río Bravo, un Plan B para llegarle al corazón del electorado y recuperó el discurso de corte populista, al estilo del viejo PRI, ofreciendo a la muchedumbre que hasta bailará al ritmo de Scooby Doo Papa, si es necesario, para ganar la Presidencia de la República.

Alrededor de dos mil personas aplaudieron con gran entusiasmo y calor humano el mensaje del candidato del PRI, porque aunque estuvo ausente físicamente, todos tuvieron en la mente a su presidente municipal Juan Diego Guajardo Anzaldúa, que hizo famoso el estribillo de la canción del perro de caricaturas.

Pepe Meade hizo bien la tarea pues preguntó todo sobre Río Bravo para hablar con soltura en Las Liebres de sus temas de moda, sus peculiaridades y hasta de sus problemas, y seguramente fue cuando supo de Juan Diego y su afición por subir a redes sociales caracterizaciones sobre canciones exóticas.

Aseguró por ejemplo, que es la primera vez en 25 años, que Río Bravo recibe la visita de un candidato a la Presidencia de la República y anunció que cuando sea electo, instalará una nueva planta potabilizadora de agua pues la actual tiene una antigüedad de 40 años.

También ofreció construirles un auditorio municipal (no hay en Río Bravo) y se le pasó usar el señuelo de un parque industrial.

Fue cuando el abanderado del PRI felicitó a los residentes de la ciudad fronteriza por su afición y dominio del baile… y también del canto y para demostrarlo, hizo subir al estrado a la candidata a diputada federal Copitzi Hernández García, para que encabezara Las Mañanitas en honor de su esposo Jacobo, pues cumplía años.

Meade Kuribreña aseguró que los priistas van a ganar la Presidencia de la República, porque contagiarán al resto de Tamaulipas, del espíritu festivo de Río Bravo, que se mueve al ritmo de Scooby Doo Papa.

Cuando tuvo prendida a la multitud, Pepe Meade les pidió con tono suplicante, que todos los asistentes se conviertan en los promotores de su candidatura, que toquen casa por casa, para pedirle a la gente el voto para el PRI, “porque esta es una elección muy difícil”.

“Ayúdenme (a ganar la Presidencia) para que le vaya bien a Río Bravo, a Tamaulipas y a México”, imploró.

Para que todos se llevaran un buen sabor de boca, los organizadores ofrecieron una taquiza en la explanada exterior del parque deportivo Las Liebres, donde Meade repartió los primeros platillos, comió su ración y luego se retrató con todo el mundo.

Y todos felices, aunque no faltó el guasón, escéptico y anónimo periodista que expresó a la salida “como quiera va a perder”.

Esto ocurrió a las 13:30 horas. Por la mañana, el candidato presidencial encabezó dos eventos en Matamoros y concedió conferencias de prensa de banqueta para hacer esbozos de su proyecto de gobierno, pero sin entrar en detalles.

También trivializó allí su discurso, con preguntas de si podían convertirse en potencia, si van a votar por él o si se puede ganar la elección. Ofreció desterrar la inseguridad pública pero empleó argumentos ambiguos, genéricos, difusos, como estrategia. Prevención del delito, disuasión y castigo o no impunidad. Así lo dijo.

Tampoco quiso hacer un pronunciamiento definitivo sobre si rebajar el IVA fronterizo o mantenerlo en su nivel del 16 por ciento.

Usó más tiempo en descalificar a Andrés Manuel López Obrador, con el viejo cliché de que es un peligro para México.

También en Matamoros, ayer, el licenciado Tomás Yarrington Ruvalcaba se declaró no culpable, de 11 cargos que le imputa la justicia de Texas. El ex gobernador de Tamaulipas se hizo asistir por un abogado de oficio.

Yarrington se encuentra preso en Brownsville y una legión de KKK quiere satanizarlo, subirlo a la hoguera y reducirlo a polvo, por diferentes motivos. Ya lo anunciaron culpable, con prisión a perpetuidad, despojado de hasta el último centavo, repudiado por todo el mundo y arrojado a la basura de la historia.

Ahora sí que Tomás encarna el dicho campirano de no ser monedita de oro, pues se ceban en él odios desatados por recónditos motivos y hasta en eso contribuye el juez de la causa, que lo hace cargar cadenas en brazos y pies, como si fuera peligroso o si pudieran ir en su rescate a sangre y fuego.

Es una humillación innecesaria. No podemos menos que preguntarnos cómo fue posible que George W. Bush, primero como gobernador de Texas y luego como presidente de Estados Unidos durante ocho años, nunca supo que su amigo, “mi compadre”, Yarrington, andaba en malos pasos.

Retomamos el tema de la seguridad usado como bandera electoral, pues la senadora victorense Andrea García García, del PAN, consiguió la aprobación de su propuesta de que se cree la carrera universitaria de licenciado en seguridad pública, indispensable para ser policía.

El boletín respectivo asegura erróneamente que la Universidad de Seguridad y Justicia de Tamaulipas es creación de Cabeza de Vaca. La hizo Egidio Torre Cantú, aunque con las patas pues cambia a cada rato de “rector” y sus docentes no son propiamente ángeles de la caridad.

Por cierto, el rubicundo representante del gobierno estatal, panista, en la frontera, Javier Garza de Coss, lloriquea en la prensa con el cuento de que la SEDENA se llevó a los soldados de Tamaulipas.

Mentira. Se fueron los que estaban recibiendo un pago extra por parte del gobierno del Estado, mediante un convenio de colaboración instituido por Egidio Torre, que Cabeza de Vaca se negó a confirmar, refrendar, renovar, actualizar y ratificar.

Continúan en las calles el número de soldados que le corresponden a Tamaulipas, de acuerdo a una rotación institucional de la SEDENA que beneficia a todas las entidades.

El mismo Coss confirma una denuncia desmentida por el gobierno, para ocultar la gravedad de las cosas que ocurren en Reynosa: el número de vehículos robados era de 35 a 40, cada día, CADA DÍA.

Ahora, dice el funcionario, la cifra disminuyó de entre 5 y 7, pero son mentiras. Basta ver la nota roja de la prensa, para comprobar que la ciudad sigue siendo propiedad de los delincuentes.

La narco-violencia volvió a atrapar a Nuevo Laredo, donde el presidente municipal Enrique Rivas Cuéllar está acusado de delitos electorales. Heriberto Cantú Deándar, candidato a diputado federal, denunció la destrucción de propaganda de MORENA y daños a su vehículo.

Y Ciudad Victoria sigue siendo la capital del crimen. Un policía apareció muerto en instalaciones de la antigua academia de policía, pero no saben si fue ejecutado o si se trata de un suicidio.

Secuestraron a espaldas del centro comercial Campestre ubicado frente a la casa de gobierno, a una respetable dama cuyo marido no pudo rescatarla debido a que los delincuentes tiraron poncha-llantas e impidieron que siguiera persiguiéndolos.

Cumplieron años David Vallejo Manzur, Javier Ramírez Gutiérrez y el periodista de Matamoros Óscar Farías, quien hizo otra protesta frente al palacio municipal, exigiendo su derecho de audiencia con Chuchín.

Pero Chuchín está convertido en el hombre invisible porque no tiene parque para defender la plaza.

También en Matamoros, hay fiesta en el hogar de José Luis Álamos por el aniversario número 33 de su matrimonio con Martha Patricia. Fuimos compañeros de redacción en El Mañana de Nuevo Laredo, justo cuando despachaba en la oficina principal de El Palomar el abogado Carlos Cantú Rosas, padre.

Enrique Rivas Ornelas cobraba como diputado local, ambos del PARM. Entrábamos a la oficina de Carlos, como Pedro por su casa ¡Qué tiempos señor don Simón!

Álamos es periodista y editor, también padece la furiosa embestida de los vientos del cambio pero no se dobla ni se vende.

Correo electrónico: albertoguerra65@hotmail.com

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